Victoria Vega Moreno.
En política la ambición es algo difícil de ocultar. Si lo haces, puedes perder terreno y quedar fuera de la contienda. Quizá por eso, los aspirantes panistas a la presidencia municipal de Irapuato ya comenzaron a promocionarse abiertamente, aun cuando oficialmente el proceso electoral de 2027 todavía no inicia.
Desde distintos frentes se observa un evidente trabajo de posicionamiento político, impulsado desde cargos públicos, recorridos territoriales y una intensa presencia en redes sociales y medios digitales.
Dentro del grupo cercano a la alcaldesa Lorena Alfaro García, los nombres que más comienzan a mencionarse son el de su hermana Valeria Alfaro, el secretario del Ayuntamiento Rodolfo Gómez Cervantes y el panista Cristian Enríquez Hernández. Los tres han incrementado notablemente su presencia pública en los últimos meses.
De hecho, Valeria Alfaro ya reconoció que tiene aspiraciones a la presidencia municipal, aunque matizó con el discurso habitual: “hay que esperar los tiempos” y respetar los procesos internos.
En el bloque identificado con el exalcalde Ricardo Ortiz Gutiérrez también hay movimientos. Destacan Víctor Manuel Zanella Huerta, Diego Ángel Rodríguez Barroso e Itzel Balderas, con recorridos, reuniones y actividades públicas en colonias y comunidades.
Aunque en el discurso tanto la alcaldesa como los posibles aspirantes repiten que “todavía no son los tiempos”, en los hechos varios de ellos usan la visibilidad que dan sus cargos públicos para promocionar y posicionar su imagen.
La estrategia es cada vez más evidente: aumento de entrevistas, publicaciones en redes, recorridos y difusión permanente de actividades institucionales que, aunque forman parte de sus funciones, terminan funcionando como promoción política anticipada.
Parte de este posicionamiento también comenzó a reflejarse en algunos medios digitales locales, donde han aparecido publicaciones constantes sobre estos personajes políticos. Aunque muchas se presentan como notas informativas, en realidad funcionan como espacios de publicidad política disfrazada de cobertura periodística.
Las imágenes tampoco dejan duda: los aspirantes abrazan ciudadanos, saludan comerciantes, recorren colonias, desayunan en fondas o conversan con familias. Son las clásicas fotografías de campaña, diseñadas para proyectar cercanía y sensibilidad social, aunque el calendario electoral esté lejos.
Todo esto ocurre mientras Irapuato enfrenta inseguridad, violencia y una persistente percepción ciudadana de incertidumbre. Realidad que los aspirantes panistas parecen olvidar, concentrados en mantener el poder.
La pregunta es si los grupos de Ricardo Ortiz Gutiérrez y Lorena Alfaro García lograrán un acuerdo que beneficie a ambas corrientes, o si la dirigencia estatal —hoy bajo la influencia de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, según versiones difundidas en medios locales— impulsará a un tercer perfil para la candidatura.