Victoria Vega Moreno/Foto:Gerardo García/Irapuato, Gto.-Finalmente, la "Trinca Fresera" del Irapuato quedó fuera de la liguilla del Clausura 2026 de la Liga de Expansión MX, en una eliminación que ya se anticipaba tras el empate ante Mineros de Zacatecas, un equipo que llegó a cerrar espacios y a defender el resultado a toda costa.
Así se terminó de escribir la historia, mientras en el puerto, la Jaiba Brava sellaba su pase a la liguilla al imponerse por la mínima a Morelia.
Pero más allá de lo deportivo, este torneo estuvo lejos de ser sencillo para el Irapuato y para su presidenta, Selomith Ramírez, quien enfrentó no solo los retos propios de la competencia, sino también una serie de obstáculos externos que terminaron por golpear al proyecto.
Desde el inicio, destacaron decisiones que parecían ir en contra del equipo, como la negativa para utilizar el estadio Sergio León Chávez, para los juegos de la “Trinquita” afectando directamente la localía.
A ello se sumaron sanciones derivadas del partido amistoso contra Chivas, tras incidentes ocurridos fuera del inmueble, así como situaciones administrativas poco claras, como la suspensión del encuentro ante Atlante.
No fueron los únicos episodios. También se registraron filtraciones dirigidas a ciertos medios que afectaron la imagen de la presidenta, en lo que muchos interpretan como ataques sistemáticos. A esto se agregaron cambios de horario que impactaron en la taquilla y en el rendimiento del equipo.
Incluso en la recta final del torneo, el ambiente en casa se enrareció, con la presencia de los ya conocidos “reventadores” que, desde un palco, lanzaron insultos contra el arquero Humberto “Gansito” Hernández.
En ese contexto, la eliminación del Irapuato no puede entenderse únicamente desde lo futbolístico. Fue también el reflejo de un entorno adverso que, desde distintos frentes, terminó por desgastar a un proyecto que buscaba consolidarse.