Bernardo Monroy/León, Gto. La historia de la activista trans Zuley Galilea es sobre resiliencia, valor, amor a su comunidad y, sobre todo, persistencia. Durante años se dedicó a mejorar el entorno de su colonia, Brisas del Campestre, una de las más conflictivas de León, hasta que en 2024 fue amenazada de muerte y tuvo que salir del país. Hoy, desde el extranjero, vía Whatsapp y Zoom, sigue ayudando a su comunidad.
Entre sus objetivos inmediatos está organizar un festejo para el Día del Niño. Desde el extranjero y en entrevista telefónica, Zuley Galilea habla sobre sus planes y su vida con el sueño de cambiar Brisas del Campestre.
Zuley creó el Centro Social Comunitario ‘Brisas de Esperanza’, hasta que recibió amenazas e intentos de atentado hacia su persona. Sobre su sentir y cómo ha crecido como ser humano tras la experiencia, evoca:
“Fue una experiencia que me marcó mucho. Fue un hecho atroz que me pasó, pero actualmente ya estoy bien, y sigo trabajando para continuar apoyando a León y a Brisas del Campestre”.
Brisas del Campestre se encuentra rumbo a la salida a Lagos de Moreno. Es un conjunto de edificios de interés social que comenzó como un bonito proyecto habitacional, pero que con los años se convirtió en un foco de delincuencia e inseguridad. Aun así, hay gente que sigue trabajando por la colonia, mejorando el entorno, poniendo un granito de arena que, con el tiempo, se ha vuelto un inmenso arenero.
Además de la gente de Brisas del Campestre, Zuley ha ayudado, a su manera, a personas con debilidad visual de la colonia San Marcos, con despensas, pañales, medicamentos, etc. Todo lo hace vía digital y a larga distancia, también mediante lives en Facebook y TikTok.
“La idea me nació. Si puedo ayudar regalando una lista escolar completa, prefiero regalar ocho”, expresa Galilea.
“A lo mejor no es mucho, pero eso me llena. Me da fortaleza para seguir trabajando. Me gusta dejar a la comunidad trans en alto”.
DÍA DEL NIÑO
Para el Día del Niño, Zuley organizará un festejo con la colaboración de amigas y conocidas de Brisas del Campestre. Al principio no trabajaba, debido a la depresión y ansiedad por lo que vivió, pero ahora está lista, con payasos, inflables y dulces. Será de 5:00 a 7:00 de la tarde.
“Todos los niños serán bien recibidos. Como siempre lo fueron, cuando yo estaba allá”, concluye.