Kuali/Aguascalientes, México. – Guanajuato es uno de los ocho estado en los que se implementa el proyecto “Restauración de Ecosistemas y Medios de Vida Sostenibles en el Corredor Biocultural del Centro Occidente de México (COBIOCOM)”.
La iniciativa es impulsada por los estados de Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, San Luis Potosí y Zacatecas, que integran el Corredor Biocultural del Centro Occidente, una región que alberga 15 millones de hectáreas, de las cuales el 36 por ciento son prioritarias para la conservación, pero enfrentan retos significativos de presión ambiental y estrés hídrico.
Financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como agencia implementadora, y el Instituto para el Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Estado de Colima (IMADES) como entidad ejecutora, el proyecto representa el primer esquema GEF implementado por una institución subnacional en México, abriendo una nueva ruta de acción descentralizada con impacto territorial.
La iniciativa abarcará 9.2 millones de hectáreas, equivalentes al 61 por ciento del territorio del corredor y contempla:
-Restaurar 150 mil hectáreas de ecosistemas-
-Impulsar el manejo sostenible en 120 mil hectáreas.
-Establecer 30 mil hectáreas bajo esquemas voluntarios de conservación.
-Mitigar 8.5 millones de toneladas de bióxico de carbono (CO₂) equivalente.
Durante las sesiones del comité directivo, del grupo técnico operativo y en el taller de arranque, realizados en la ciudad de Aguascalientes, se fortaleció el modelo de gobernanza interestatal que permitirá traducir estas metas en acciones concretas.

"Estos espacios resultan fundamentales para garantizar coherencia de políticas públicas, coordinación entre sectores ambientales y productivos, así como seguimiento técnico riguroso a escala regional", destacó El Centro de Información de Naciones Unidas en México.
El proyecto adopta un enfoque de gestión integrada del paisaje, que reconoce la interdependencia entre biodiversidad, actividades productivas y bienestar comunitario. Bajo este modelo, la restauración ecológica se articula con cadenas de valor estratégicas como el aguacate y el agave, incorporando trazabilidad ambiental, mecanismos innovadores de financiamiento y soluciones basadas en la naturaleza.
La iniciativa beneficiará directamente a 150 mil personas, muchas de ellas pertenecientes a pueblos indígenas como wixárikas, otomíes, purépechas y nahuas, fortaleciendo medios de vida sostenibles y resiliencia climática en una región clave para el equilibrio ecológico del país.
El proyecto se alinea con la Estrategia Nacional de Biodiversidad, el Plan de Acción del COBIOCOM, la meta global 30x30, que busca conservar al menos el 30 por ciento de la biodiversidad del planeta para 2030 y el Programa Nacional de Restauración Ambiental del Gobierno de México.
Con una duración de cinco años, esta iniciativa consolida un modelo replicable de restauración biocultural y gobernanza ambiental interestatal que integra biodiversidad, producción sostenible y desarrollo rural inclusivo, en coherencia con el Marco Estratégico de la FAO: mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor