ENCUENTRO CON GOROSITO…
Los obispos cubanos exigieron al régimen, “cambios urgentes” en medio de la grave crisis humanitaria que enfrenta la isla: “No podemos seguir así”, dicen las autoridades de la Iglesia Católica cubana.
Por medio de una carta, los prelados alertan sobre el riesgo real que se produzca un caos social y episodios de violencia debido al deterioro de las condiciones de vida en la isla, gobernada por un sistema socialista, por más de 66 años, como sistema oficial desde principios de 1960.
La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, publicó un mensaje dirigido a la sociedad, en el que señala que la isla atraviesa uno de sus momentos más delicados en décadas.
Los prelados alertan sobre el riesgo real que se produzca un caos social y episodios de violencia por parte de la población, debido al deterioro de las condiciones de vida y a la amenaza que el país se quede sin suministro de petróleo.
La advertencia de los obispos cubanos, surge tras nuevas restricciones económicas y energéticas que, según los líderes religiosos, pueden agravar todavía más la crisis. Dicha declaración utiliza una inusual claridad en su diagnóstico y en sus demandas hacia quienes detentan el poder en la mayor isla caribeña.
En el texto del comunicado, los Obispos afirman claramente que “no podemos seguir así” y hacen un llamado urgente a quienes toman las decisiones políticas en Cuba a cambiar el rumbo de la nación antillana.
El mensaje reclama transformaciones profundas de tipo estructural, social, económico y político y apunta que el país necesita abandonar el camino actual para evitar consecuencias aún más graves, afirman los prelados: “Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes”.
La Iglesia Católica identifica a los grupos más vulnerables: pobres, ancianos, enfermos y niños, como los que sufrirían mayor impacto ante un agravamiento de la actual crisis. La Conferencia de Obispos de Cuba advierte que la reciente eliminación de vías de entrada de combustible amenaza con paralizar sectores fundamentales de la economía y la vida cotidiana en la isla.
El comunicado destaca que la falta de energía podría afectar servicios esenciales, desde el transporte hasta la atención médica, y que el costo social recaería principalmente sobre los sectores menos protegidos de la población.
Subraya el texto de los Obispos:
“Cuba no necesita más sufrimiento, ni más luto, ni más sangre”.
En paralelo, la declaración episcopal rechaza la coerción interna, pero insiste en que los derechos fundamentales y el respeto dentro del país no pueden seguir condicionados a disputas exteriores.
“La dignidad humana, las libertades fundamentales y el respeto dentro el país no pueden seguir supeditados a conflictos externos”, sostiene el documento. Los Obispos piden que el régimen cubano, “se abra a su propio pueblo”, reclamando una nación sin exclusiones y con espacio para la pluralidad de voces y proyectos. (Léase implementar un sistema democrático).
El último mensaje emitido por la Iglesia Católica, representa una de las críticas públicas más directas de la jerarquía eclesiástica cubana hacia el régimen en los últimos años. Los Obispos evitan menciones explícitas a las autoridades, pero la apelación “a quienes toman las decisiones”, deja bien claro el destinatario del reclamo.
La carta releja la preocupación de la Iglesia Católica por el estancamiento político y social, y el temor a que la situación desemboque en protestas masivas o desorden social.
El documento también aborda el papel de la Iglesia Católica en la coyuntura actual, reiterando su disposición a actuar como puente para el diálogo y la colaboración. Los líderes religiosos se ofrecen a facilitar espacios de encuentro y a contribuir en la búsqueda de soluciones, siempre que exista voluntad de las autoridades.
“La Iglesia reafirma su compromiso de acompañar al pueblo cubano desde la fe, la ayuda social y la defensa de la paz”, dice el pronunciamiento episcopal.
La crisis de atraviesa Cuba, se ha recrudecido en los últimos meses, con apagones frecuentes, escasez de alimentos y medicinas, sumándole una inflación persistente que erosiona el poder adquisitivo de la mayoría de la población de la isla.
Como consecuencia de la problemática energética que se vive, se ha acentuado la incertidumbre social y política, el mensaje de los Obispos cubanos llega en un contexto donde aumentan las expresiones de descontento social y crecen las demandas de aperturas y reformas al régimen que lidera Miguel Díaz- Canel Bermúdez del Partido Comunista de Cuba.
El texto de la Iglesia Católica concluye con una invocación a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, y un llamado a la sensatez y la cordura.
Los Obispos cubanos describen la coyuntura como “crítica para el futuro del país” y subrayan la urgencia de decisiones responsables.
El pronunciamiento de la jerarquía católica de la isla, enfatiza la necesidad de evitar medidas que incrementen la carga sobre los más desfavorecidos y reitera el ofrecimiento de la Iglesia para contribuir a la paz social en Cuba.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez