ENCUENTRO CON GOROSITO…
El demócrata Zohran Mamdani, de 34 años de edad, nacido en Uganda y que derrotó en los comicios al exgobernador del Estado de Nueva York Andrew Cuomo, en noviembre el 2025; asumió el cargo de Alcalde de la ciudad de Nueva York, convirtiéndose en el primer líder musulmán de la denominada “La Gran Manzana”, la ciudad más poblada de los Estados Unidos de América.
A lo largo del desarrollo de la ceremonia en que tomó posesión, Mamdani reiteró sus promesas realizados durante la campaña electoral, destacando hacer una ciudad más asequible para la clase trabajadora.
Con más y mejores servicios de transporte en autobús, cuidados gratuitos a la infancia y la puesta en marcha de un plan de supermercados administrados por la ciudad.
También afirmó que implementara una agenda de seguridad en la que “el Gobierno se vea y viva como la gente que representa, nunca vacile en la lucha contra la codicia corporativa y se niegue a acobardarse ante desafíos que otros han considerado demasiado complicados”, externó Mamdani.
Dijo: “Me uno al más de un millón de neoyorkinos que votaron por este día hace casi dos meses y me uno con la misma firmeza a quienes no lo hicieron. Sé que algunos ven a esta administración con desconfianza o desdén, o que consideran que la política está permanentemente rota. Y aunque son las acciones las que pueden cambiar las mentes, les prometo esto: si son neoyorquinos, yo soy su alcalde, estén de acuerdo o no, los protegeré, celebraré con ustedes, lloraré con ustedes y nunca, ni por un segundo, me esconderé de ustedes”.
Compartió la siguiente reflexión: Al emprender este trabajo, propongamos una nueva respuesta a la pregunta que se formula cada generación: ¿A quién pertenece Nueva York?
“Durante gran parte de nuestra historia, la respuesta del Ayuntamiento ha sido simple. Es exclusiva de los ricos y los bien conectados, aquellos que nunca se esfuerzan por captar la atención de quienes ostentan el poder. Los trabajadores han asumido las consecuencias.
Este Gobiernos e compromete a trabajar más duro para quienes más trabajan. Al hacerlo, daremos nuestra propia respuesta a esa eterna pregunta: ¿a quién pertenece Nueva York? Bueno, amigos míos, podemos recurrir a Madiba y a la Carta de la Libertad de Sudáfrica: Nueva York “es de todos los que viven en ella”.
Juntos, contaremos una nueva historia de nuestra ciudad. No será la historia de una ciudad gobernada sólo por el 1% ni la de dos ciudades: los ricos contra los pobres. Será una historia de ocho millones y medio de ciudades, cada una de ellas un neoyorkino con esperanzas y temores, cada una un universo, cada una de ellas entretejida.
Sostuvo Mamdani: “Y serán los neoyorquinos quienes reformen un sistema de impuestos prediales que lleva mucho tiempo en desuso. Los neoyorquinos quienes crearán un nuevo Departamento de Seguridad Comunitaria que abordará la crisis de salud mental y permitirá que la policía se concentre en el trabajo para el que se comprometió”.
Afirmó: “Los neoyorkinos se enfrentarán a los malos caseros que maltratan a sus inquilinos y liberarán a los pequeños empresarios de las ataduras de la burocracia inflada. Y me enorgullece ser uno de esos neoyorkinos”.
“Ocho millones y medio de neoyorkinos proclamarán esta nueva era, Será contundente. Será diferente, Se sentirá como la Nueva York que amamos”.
“No sólo haremos posible que cada neoyorkino pueda volver a vivir la vida que ama, sino que también superaremos el aislamiento que muchos sienten y conectaremos a los habitantes de esta ciudad entre sí”.
Tres medidas claves: El costo del cuidado infantil ya no desalentará a los jóvenes adultos a formar una familia porque brindaremos cuidado infantil universal para la mayoría gravando a los más ricos. Quienes viven en viviendas con alquiler estabilizado ya no temerán la última subida del alquiler, porque congelaremos el alquiler. Subir a un autobús sin preocuparse por el aumento de la tarifa o si podrá llegar a tiempo ya no se considerará un pequeño milagro porque haremos que esos autobuses sean rápidos y gratuitos.
Juntos, con el viento del propósito a nuestras espaldas, haremos algo que los neoyorquinos hacen mejor que nadie, daremos un ejemplo al mundo, y concluyó:
“Si lo que dijo Sinatra es cierto, demostraremos que cualquiera puede triunfar en Nueva York y en cualquier otro lugar. Demostraremos que cuando una ciudad pertenece a la gente, no hay necesidad demasiado pequeña para ser atendida, ninguna persona demasiado enferma para ser sanada, nadie demasiado solo para sentir que Nueva York es su hogar. El trabajo continúa. El trabajo perdura. El trabajo, amigos míos, apenas comienza”.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez