Bernardo Monroy/León, Gto.- Cada 2 de enero se conmemora uno de los hechos históricos más importantes en la historia de León. Todo ocurrió en el año de 1946, por lo que se cumplen 80 años. Se trató de un acto violento que marcaría un antes y un después en la Capital del Calzado.
Se trata de La Matanza del 2 de enero.
A continuación, en Kuali evocamos los hechos. Invitamos a nuestros lectores a adentrase en una de nuestras primeras crónicas del año.

Muchos libros se han escrito al respecto sobre estos cruentos hechos. Tal es el caso de uno de los más completos es ‘Los mártires de la democracia’ de Héctor Hesiquio Rodríguez. También es de gran importancia el segundo tomo de la antología sobre crónicas de crímenes en México, ‘El Libro Rojo’ editada por el Fondo de Cultura Económica, donde en su segundo tomo hay un artículo escrito por el historiador Luis Fernando Bernal.
Para entender el impacto de la matanza, de lo ocurrido un día como hoy hace 8 décadas, es necesario conocer el contexto político en el que se desarrollan los hechos: en 1910 había concluido la Revolución Mexicana, y además, aún se sentía la fuerza de lo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial. Otro evento que marcó México fue la Guerra Cristera. En todo el país y el mundo había, pues, un constante debate social e ideológico.
Entonces, se funda el 6 de julio de 1945 la Unión Cívica Leonesa, grupo que empezó a difundir sus ideales en la población y trabajaba en pro de un León mejor. Posteriormente se convertiría en partido, con Carlos Obregón como su candidato.
Desde el 16 de diciembre de 1945 los ciudadanos fueron a las urnas a votar por sus autoridades municipales. Los contendientes eran dos: Obregón, con el apoyo absoluto de la Unión Cívica Leonesa, que tenía el propósito, desde su fundación, de trabajar por un León Mejor. El rival de este político era Ignacio Quiroz, del Partido de la Revolución Mexicana.
Fue un hecho indiscutible que Obregón había ganado por mucho a Quiroz, pero el segundo salió vencedor Fue así como el repudio de la ciudadanía no se hizo esperar, y comenzaron protestas y manifestaciones.

ANTES Y DURANTE LA MATANZA
El 1 de enero de 1946 hubo muchísima tensión en la ciudad. Fue un intenso inicio del año.
Entonces, el 2 de enero hubo un mitin convocado por la Unión, donde todos mostraban su inconformidad y repudio a los hechos. Fue a las 9:00 de la noche que el coronel mandó apagar las luces y ordenó la balacera.
La plaza estaba a oscuras. Se podía respirar, sentir y oler el miedo. Había gritos y susurros por doquier. Entonces, los sonidos de los disparos aterraron aún más a la gente. Hubo tumultos, Miedo e ira. Después, los cuerpos empezaron a caer, uno tras otro.
A continuación, se transcribe el texto de Héctor Hesiquio Rodríguez, publicado en el número 150 de la revista ‘Tiempos’, en 2016 disponible en el Archivo Histórico:
La siguiente narración corresponde al Reporte Detallado de los Terribles Acontecimientos de León, que el Teniente Francisco E. Mireles envió al
Presidente de la República: Eran las 9:00 de la nоche en punto, cuando se oyó un trueno claro, como un cuete (sic) y luego un disparo como de pistola y
se desató una enorme balacera. A los golpes secos de los máuseres pronto se impuso el tableteo de las ametralladoras Thompson que estrenaba el ejército.
La gente aterrorizada empezó a correr en todas direcciones, ciega de pánico, en busca de una salida, pero coches particulares y vehículos militares las habían bloqueado todas. Los gritos de miedo y los ayes de dolor se mezclaban a las maldiciones de los atacantes, y al estruendo de los balazos.
El saldo oficial registrado fue de 27 personas y 60 heridos, pero como en todo hecho de esta índole, se sospecha de muchos más. Los hechos sonaron en todo el país y buena parte del mundo, y León se dio a conocer como una ciudad valiente, que se unía para luchar contra la adversidad.
Fotos: Especial