ENCUENTRO CON GOROSITO…
Un informe de la Organización No Gubernamental (ONG) Save the Children nos da a conocer que el pasado año 2024, se registró un número record global de 520 millones de niños viviendo en áreas de conflicto bélico activo.
El número de 520 millones de niños, viviendo en zonas de guerra en alguna región del planeta, equivale a 1 de cada 4 menores a nivel global, lo que representa un incremento del 60% respecto al año 2010.
En el 2024, se registró el mayor número de conflictos entre Estados desde el final de la Segunda Guerra Mundial, junto con un incremento del 30% en las violaciones graves confirmadas en zonas de guerra, incluyendo asesinatos, mutilaciones, agresiones sexuales y secuestros.
Así lo revela el informe denominado: “Stop the War on Children: Security for Whom” de la ONG Save the Children, organización que desde hace más de un siglo trabaja para proteger a la infancia en riesgo y garantizarles un futuro.
A lo largo del año 2024, se registraron 41.763 violaciones graves contra niños, niñas y adolescentes en contextos de conflicto. El aumento fue del 30% con respecto al año anterior; del 70% en comparación con el año 2022 y del 373% frente al año 2010, señala el documento de Save the Children.
Más de la mitad de estos abusos registrados ocurrieron en cuatro lugares: los Territorios Palestinos Ocupados, la República Democrática del Congo, Nigeria y Somalia.
En el año 2024, más del 11% de la superficie terrestre del planeta se encontraba a menos de 50 kilómetros de un evento bélico, la proporción más alta jamás registrada. Además, el número de incidentes relacionados con conflictos armados en el mundo, aumentó de 24.000 en el año 2023, a casi 27.000 en el 2024.
África concentra actualmente, tanto el número absoluto como el porcentaje más alto de menores que viven en zonas de conflicto: 218 millones de niños, niñas y adolescentes, equivalentes al 32,6% de la población infantil que vive en el continente africano, superando por primera vez desde el año 2007 la proporción registrada en el Medio Oriente.
En promedio, 78 menores al día en zonas de conflicto sufrieron violaciones graves, además de estar expuestos a ataques contra escuelas y hospitales, y al bloqueo de ayuda humanitaria,
Desde que se iniciaron los registros, en el año 2005 se han documentado más de 400 mil violaciones graves contra menores en conflictos de 33 países, incluidos casi 160 mil niños y niñas asesinados o mutilados y más de 100 mil reclutados por fuerzas o grupos armados.
El informe de Save the Children, no se limita a enumerar datos y porcentajes: cuenta historias de vida truncadas. Habla de Ali, obligado a huir del norte de Gaza junto a sus siete hermanos, tan gravemente desnutrido que desarrollo osteomalacia, la llamada “enfermedad de los huesos blandos” y ahora ya no puede caminar.
El documento también habla del caso de Bahati, una niña de 12 años cuya escuela, en el este de la República Democrática del Congo, fue atacada, y que tuvo que caminar durante dos días bajo fuego cruzado.
El informe retrata a millones de niños y niñas en todo el mundo que viven inmersos en el terror, el dolor, el duelo, el hambre y la desesperación.
Inger Ashing, directora general de Save the Children International, en la presentación del documento, declaró: “El mundo está en una encrucijada. Los conflictos armados aumentan, las violaciones graves contra menores alcanzan niveles record, mientras el sistema humanitario y las Naciones Unidas se tambalean”, afirmó.
Continuó Inger: “Los Estados deben actuar con decisión para prevenir los conflictos, promover la paz, proteger la infancia, garantizar justicia y escuchar de verdad a niñas, niños y adolescentes”, dijo la directora de Save the Children International.
El informe cuestiona el enfoque global sobre la seguridad, al destacar que menos del 2% del gasto mundial en este ámbito se destina a la construcción o el mantenimiento de la paz, pese a los presupuestos militares históricos.
Como conclusión del informe, Save the Children insta a los Estados a respetar el derecho internacional humanitario, garantizar el acceso seguro a la ayuda , aumentar los fondos destinados a la niñez en situaciones de emergencia, y aprobar e implementar tratados y declaraciones clave que protejan a los menores y la educación en zonas de guerra.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez