DÍA DE LOS PANECITOS, TRADICIÓN LEONESA

Bernardo Monroy/León, Gto.-Cada 10 de septiembre, desde hace más de 100 años, el Barrio Arriba se convierte en la panadería más grande de todo León. Las calles se llenan de puestos que venden pequeños panes, desde bolillos hasta conchas. Se trata de la festividad de San Nicolás de Tolentino.

Así se llena de vida el Barrio Arriba, un lugar que todo el año es apacible y tranquilo, pero que el 10 de septiembre se llena de gente, de constante tráfico, y de un característico olor a pan horneado que impregna las casas, mercados y jardines.

Todo comienza desde las 6:00 de la mañana, con las Mañanitas. Después, con misa a las 7:00. Durante todo el día han venta de pan y bendición de los mismo, música en vivo y antojitos, además de juegos mecánicos.

La panadería Muñoz, que es una de las más antiguas de la ciudad, y tiene casi un siglo, ofrece todo tipo de panes en miniatura, El trabajo de sus panaderos es incansable. Desde el día 9 de septiembre empiezan a preparar la masa, a dar forma a los panecillos, y a introducirlos al horno. Es uno de sus días de mayor trabajo, pero de los más satisfactorios, tal como lo cuenta con orgullo su dueña, María de la Cruz Muñoz.

La Calle Aquiles Serdán es una de las más concurridas. Desde las 6:00 de la mañana los panaderos llegan a instalarse en sus respectivos puestos. Montan las mesas, las lonas y por supuesto, los panes. El público del Barrio Arriba, y de otras colonias de León, se da cita sosteniendo canastitas.

Emilia Aguirre tiene 71 años. Es bisabuela y jubilada que ha radicado toda su vida en el Barrio Arriba, viendo crecer el día de los panecitos. Para ella, es una tradición asistir año con año desde que era una niña. Tras un suspiro, recuerda el pasado y el presente de la fiesta.

“Antes el único que había era el pan de agua, que era con el que te formabas con el padre para que los bendijera. Hoy en día hay de todos sabores y de todas formas, hay hasta pingüinos y cupcakes. Esto ha crecido mucho. Ahora, todo mundo toma fotos con el celular y las sube a internet”.

Muchos panaderos son de la zona aledaña a Barrio Arriba, pero otros llegan de diferentes latitudes leonesas. Uno de ellos es José Guadalupe, de ellas es la “PAN-PAN” que se ubica en Santa Rosa de Lima, y tiene casi treinta años atendiendo gente en el día de los panecitos.

De acuerdo con la tradición católica, Nicolás de Tolentino estaba muy enfermo, y entonces tuvo una visión de la Virgen María, quien le dio de comer un pan, que lo curó de inmediato. De allí surge la tradición de los panecitos.

Así, conforme anochece y los panaderos retiran sus puestos, concluye el día dedicado a San Nicolás.

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