NO OPONERSE A JORNADA LABORAL: “NO+POBREZA”

Alicia Arias/León, Gto.- La Asociación Civil No+Pobreza hace un llamado a las cámaras empresariales, gobierno y público en general a no oponerse de la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales porque “no se trata de una medida aislada ni de una amenaza a la economía, sino de una reforma que puede sentar las bases para un desarrollo más humano, equitativo y sostenible”.

La Organización de la Sociedad Civil (OSC), que lucha por disminuir los índices de pobreza en el estado de Guanajuato, difundió este martes un pronunciamiento en el que llama a la reflexión sobre el debate de la reducción de la jornada laboral; expone los puntos a favor y aspectos que pueden ser mejorados.

Para No+Pobreza, el debate sobre la propuesta del gobierno federal para reducir a jornada semanal a 40 horas “representa una oportunidad histórica para avanzar hacia un modelo de desarrollo más justo, sostenible y centrado en la dignidad de las personas”.

Por ello hace un llamado a empresarios y gobiernos, como principales empleadores, a “caminar reflexivamente hacia una jornada laboral que ofrezca más posibilidades de desarrollo humano integral a las personas, sin oponerse a la medida y buscando la mejor ruta para que este avance laboral se pueda hacer realidad”.

“Debemos ver la reducción de la jornada laboral como un tema de derechos, de salud social y de futuro”.

Integrada por académicos, empresarios y defensores de derechos humanos, la asociación civil pide poner en el centro de la discusión el bienestar integral de la clase trabajadora, quienes con su esfuerzo diario sostienen la economía y el progreso del estado y del país.

Asegura que reducir la jornada laboral es importante porque se respetaría el derecho al tiempo libre y a la vida familiar, pues la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce el tiempo libre como parte del derecho al trabajo digno.

Trabajar menos horas permite a las personas dedicar más tiempo a su salud, a su familia, a su comunidad y a su desarrollo personal, lo que incide directamente en su bienestar emocional, físico y social, añade.

Además, sostiene que mejora la salud física y mental porque las jornadas extensas están asociadas a mayores niveles de estrés, enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales y accidentes laborales. La reducción de la jornada mejora la calidad de vida y reduce los costos en salud pública.

Otro punto a favor es el incremento de la productividad. “La experiencia internacional ha demostrado que una jornada más corta no significa menor productividad. Países como Francia, Alemania, Noruega y más recientemente Chile, han implementado reducciones en las horas laborales observando mejoras en la eficiencia, la innovación y la satisfacción de las y los empleados”.

La jornada reducida también favorece la equidad y la inclusión abriendo más oportunidades de empleo, disminuyendo el desempleo estructural y facilitando la inclusión laboral de personas cuidadoras, estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores.

También aumenta la oferta de empleo porque la disminución paulatina de las jornadas a nivel mundial está llevando a una mayor oferta de puestos de trabajo; y, por último, la asociación destaca que la recuperación del tiempo perdido por ineficiencias del sistema, ya que “en nuestra realidad local, las y los trabajadores enfrentan diariamente pérdidas significativas de tiempo debido a deficiencias estructurales que van más allá de la jornada laboral formal: los traslados por mala planeación urbana y un sistema de movilidad deficiente, así como por trámites frente al IMSS o para el cobro de su nómina”.

Que se gradual

No+Pobreza propone que la reducción de la jornada laboral sea gradual y con diálogo social en el que se escuche la voz trabajadores, sindicatos, empresas, academia y gobiernos porque deben considerarse las particularidades de la industria y economía estatales.

Guanajuato cuenta con un sector manufacturero, automotriz y agroindustrial altamente dinámico, que debe ser parte del diseño porque, advierte, “implementar una reducción sin un plan adecuado puede provocar incertidumbre, afectar la competitividad o complicar las operaciones de las pequeñas y medianas empresas”.

Por ello, el proceso debe ser gradual y acompañado de diálogo social, incluir un proceso previo de regulación y aplicación de la ley para que las empresas que no cumplen ahora con los requisitos mínimos de la Ley del Trabajo, se sometan a esta legislación y se disminuya la competencia desleal contra las empresas que tratan de funcionar cumpliendo cabalmente con las leyes.

También se deben prever mecanismos de apoyo técnico y fiscal para que las empresas puedan adaptarse; incluir planes de capacitación y reestructuración de procesos; impulsar paralelamente mejoras en la infraestructura urbana y de servicios, incluyendo sistemas de movilidad más eficientes, digitalización de trámites gubernamentales, y modernización de sistemas de pago de nóminas, para maximizar el beneficio real de la reducción de jornada laboral.

“La evidencia internacional es clara: cuando la reducción de la jornada laboral se hace con planeación, participación y responsabilidad compartida, los beneficios son múltiples”, destacó No+Pobreza al recordar que países como Islandia reportaron un aumento en la productividad y en la calidad de vida; mientras que, en España, varios pilotos han demostrado que trabajar menos horas permite innovar más y retener mejor el talento. En España este año la reducción será a 37.5 horas de trabajo semanales.

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