ENCUENTRO CON GOROSITO…
La República del Paraguay firmó un acuerdo con los Estados Unidos de América para convertirse en “tercer país seguro”, por lo que recibirá a migrantes que esperan asilo en territorio estadounidense. Con esto Paraguay crece como aliado estadounidense en la región sur del continente.
El memorándum de entendimiento fue firmado por el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. La cancillería paraguaya hizo una declaración posterior a la firma del documento:
“En virtud de este acuerdo EE.UU. remitirá a Paraguay los casos de las personas que soliciten refugio. La Comisión Nacional para Apátridas y Refugiados (CONARE) de Paraguay evaluará cada solicitud y determinará su aprobación o rechazo conforme a la normativa vigente”.
En su cuenta de X, Rubio dejó claro el nivel de importancia que tiene el trato para Washington. “El presidente de los EE.UU. ya no permitirá que se abuse del sistema de asilo estadounidense. La firma de Acuerdo de Tercer País Seguro con Paraguay permite a solicitantes de asilo en EE,UU presentar su solicitud de protecciones en Paraguay”. También Marco Rubio, saludó la colaboración paraguaya: “en la lucha contra la inmigración ilegal y su colaboración para crear un hemisferio más seguro”.
Estados Unidos de América ya había apelado a este tipo de acuerdos, reconocidos por la Agencia de ONU para los Refugiados, (ACNUR) con países centroamericanos como Guatemala, Honduras y El Salvador en 2019, durante la primera gestión de Donald Trump (2017- 2021), con la intención de desincentivar la inmigración ilegal hacia su territorio. Sin embargo tras la asunción de Joe Biden (2012- 2025), dichos acuerdos fueron dejados sin efecto.
El analista internacional paraguayo, Mario Paz Castaing, declaró a la agencia de noticias rusa Sputnik, que más allá del entusiasmo del gobierno de Santiago Peña no se divulgaron los términos concretos del acuerdo ni se dejó en claro si el trato quedará por el momento en un “memorándum de entendimiento” o si ya está determinados los “derechos y obligaciones” de Paraguay con respecto a estos migrantes.
“Esto significa que Estados Unidos ofrecerá protección en Paraguay a quienes pidan asilo y pudieran ser deportados. Habrá que ver cuáles son los mecanismos de compensación y de qué manera va a contribuir en Paraguay a favorecer planes de desarrollo”, afirmó el analista.
Paz Castaing destacó que Paraguay “siempre se ha favorecido de migraciones positivas” en su territorio, tanto de poblaciones menonitas como de migrantes de países eslavos que se asentaron en zonas rurales. Sin embargo el analista externó su preocupación por cómo la nueva función que Estados Unidos le encomienda a Paraguay pudiera afectar la economía nacional.
Si bien descartó de plano incurrir en “discriminación” el experto recordó que “Paraguay tiene un problema muy fuerte de informalidad”. “Hay que tener en cuenta esas cosas para saber hasta dónde se pueden admitir (a los migrantes) y en qué momento podrían causar problemas al país, advirtió Paz Castaing.
Por ese motivo, insistió en la importancia de conocer los términos que tendrá un posible acuerdo final que “baje al terreno” las expresiones públicas de Rubio y Ramírez Lezcano. En ese sentido recordó que el texto deberá ser aprobado por el Congreso paraguayo si finalmente se convierte en un tratado bilateral con “derechos y obligaciones”, para el país sudamericano.
Más allá del acuerdo concreto, el encuentro entre Rubio y Ramírez Lezcano fue presentado por el Gobierno paraguayo como el inicio de “una nueva etapa de relación con Estados Unidos” y que abarca no solo a la cuestión migratoria “sino también en seguridad, comercio, inversiones y cooperación en defensa”.
Para el experto, el Gobierno de Peña ha buscado “desde el inicio un acercamiento claro hacia Estados Unidos. Sin embargo, remarcó, no ha sido el único, ya que la búsqueda de sintonía con Washington ha marcado históricamente a los presidentes paraguayos de las últimas décadas, incluyendo a Fernando Lugo (2008- 2012), único presidente que desplazó al Partido Colorado a través de las urnas.
“Hay una relación histórica muy especial entre los gobiernos paraguayos y Washington. Yo diría que el Paraguay ha sido de los más fieles representantes de ese mundo occidental que en el siglo XX tuvo mucha efervescencia y vigencia pero que hoy ya no es el mismo”.
Por eso mismo consideró que el país sudamericano “debería ser un poco más pragmático” en sus relaciones internacionales y en la actualidad no mostrarse “tan dispuesto a aceptar las disposiciones o solicitudes que hacen los diversos gobiernos de Estados Unidos de América.
Julieta Heduvan analista paraguaya especializada en política exterior, apuntó que el acuerdo migratorio rubricado en la capital estadounidense “evidencia la predisposición del Gobierno de Peña a apostar por un alineamiento cada vez más amplio de Paraguay con los postulados de Estados Unidos de América.
La internacionalista identificó a Paraguay como uno de los países “más cercanos” a Estados Unidos de América en este momento, un podio que compartiría únicamente en la actualidad con la Argentina de Javier Milei.
Para Heduvan, ese crecimiento en la relación no parece ir acompañado aún con mayores ventajas hacia la nación sudamericana. “En el último tiempo se profundizaron las asimetrías en el relacionamiento y hasta el momento no parece haber señales de revertir ese desequilibrio”, valoró la experta paraguaya. Por lo tanto me cuestiono se podrá hablar de Paraguay como el mejor aliado de EE,UU en Sudamérica.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez