Carlos García/Chapala, Jalisco.- El acueducto de la presa Solís, que surtirá agua a cinco municipios de Guanajuato, debe ser cancelado porque afectará el equilibrio del lago de Chapala, exigieron ocho alcaldes del estado de Jalisco.
Los presidentes municipales de Chapala, Alejandro Aguirre Curiel; el de Jamay, César Molina Sahagún; de Ocotlán, Deysi Ángel Hernández; de La Barca, Ricardo Hernández Becerra; de Poncitlán, Arturo Ascencio Gómez; de Tizapán el Alto, Santiago Coronado Valencia; de Jocotepec, Hugo García Vargas; y de Tuxcueca, Juan Diego Fonseca Zepeda, solicitaron cancelar la construcción del Acueducto Solís-León.
El acueducto forma parte del Plan Nacional Hídrico y surtirá agua de la presa Solís a los municipios de León, Salamanca, Silao, Celaya e Irapuato. El proyecto costará 15 mil millones de pesos; la mitad será aportada por la federación y el resto por los municipios y el gobierno estatal.
Cabe mencionar que el acueducto es el plan “B” para surtir agua a León, el municipio más grande del estado de Guanajuato, después de que quedó fuera del proyecto de la presa El Zapotillo.
La gobernadora de Guanajuato, Libia García Muñoz Ledo, anunció que en este año comenzará la construcción del acueducto.
“Nos reunimos hoy para manifestar de manera pública, clara y unida nuestra postura frente al proyecto denominado Acueducto Solís-León”, expusieron en una rueda de prensa.
El acueducto surtiría de agua a 3.5 millones de personas que consumen 366 litros por día, “lo anterior, en detrimento del Lago de Chapala y las familias jaliscienses”, manifestaron los alcaldes.
Al surtir agua de la presa Solís a cinco municipios, el caudal que se desfoga al lago de Chapala se reduciría drásticamente, afectando a las comunidades ribereñas de Jalisco, Michoacán y a la zona metropolitana, aseguraron.
Por eso, solicitaron al gobierno federal reconsiderar de manera inmediata el proyecto para que ninguna decisión afecte el equilibrio de la Laguna de Chapala.
Sostienen que el proyecto afectará al Lago de Chapala, que es el corazón hídrico y cultural de la región, cuyo caudal y equilibrio ecológico determina el presente y futuro de millones de habitantes de Jalisco.
“Ninguna obra o decisión administrativa puede poner en riesgo su vida”, sentenciaron.
Argumentaron que el lago abastece al 60 por ciento del área metropolitana de Guadalajara, así como a decenas de comunidades de Jalisco y Michoacán.
El lago es sustento para pesca, agricultura, turismo y patrimonio cultural; además es un sitio Ramsar, lo que implica que es un humedal de importancia internacional, argumentaron.