Bernardo Monroy/Fotos: Bernardo Monroy/San Francisco del Rincón, Gto.- El operativo para derribar la casa de la calle Carranza, famosa en San Francisco del Rincón por ser un foco del crimen organizado, ha terminado; ahora, personal de la Secretaría de Seguridad trabajará para evitar el llamado ‘efecto cucaracha’.
El pasado viernes 23, autoridades federales, locales y estatales recuperaron un predio ubicado en las calles Venustiano Carranza y Allende, que era usado por la delincuencia organizada. Todo el predio fue demolido.
El operativo fue encabezado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de San Francisco del Rincón, con la colaboración de integrantes de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en el marco de la estrategia de seguridad Coordinación Operativa de la Nueva Fuerza de Inteligencia Anticrimen (CONFIA), impulsada por el Gobierno del Estado de Guanajuato.
Ahora que el lugar ha quedado convertido en un predio abandonado, la autoridad municipal trabaja para prevenir el llamado ‘efecto cucaracha’ o la ‘Teoría del desplazamiento’, fenómeno que en criminología refiere a que, cuando se aleja a un grupo criminal de determinado lugar, buscará otro aledaño donde realizar sus actividades.
En entrevista para este medio, el comisario José Héctor Benítez López, director general de Policía de la Seguridad Ciudadana de San Francisco, explica:
“Todas las personas buscan beneficios del lugar donde se encuentran habitando o cohabitando. La lógica es que (los criminales) van a desplazarse a otro punto. Por eso es importante que se entienda que no con la labor policial, sino con la denuncia ciudadana, se pueden cerrar los espacios. La conducta humana es impredecible, por eso es importante neutralizar. En caso que se dé el efecto cucaracha, tenemos bases de datos, vía informática y tecnología de la información, para poder manejar el seguimiento que se le tiene que dar. Pero tiene que haber denuncia por parte de la ciudadanía”.
Entre las colonias conflictivas cercanas, se puede mencionar las conocidas como ‘El Puño’ o ‘El Ranchito’.
Con respecto a por qué la casa tenía años siendo un lugar donde se desarrollaban actividades delictivas desde hace años, el funcionario en seguridad señala que el operativo fue contundente y no se planeó de forma improvisada, sino de una participación por parte de autoridades de los tres niveles.
Con respecto a cómo fue el trabajo de inteligencia para descubrir a los grupos criminales que operaban allí, el director informó que la policía moderna necesita de muchas otras disciplinas, como la policía de proximidad, la de inteligencia, con tectología, etcétera.
“Todo esto se unió y se logró con éxito, con apoyo de las demás instituciones federales, estatales, y nosotros. El debido proceso siempre fue respetado. En lo que toca a nosotros, cuidamos siempre la integridad de las personas involucradas”.
Con respecto a otros posibles lugares similares a esa casa, Benítez aclaró que se sigue trabajando, y se concentra la investigación policial a fondo. Por eso, es sumamente importante que la ciudadanía tenga cercanía con las autoridades.
“Lo que tenemos que hacer es ganarle los espacios a estas personas (refiriéndose al crimen organizado) por eso es que tenemos que hacer trabajo en conjunto”.
La Secretaría, señala el funcionario, recuerda que se asesora a la ciudadanía para genera un plan de protección personal y familiar, y así tener la confianza requerida para vivir en comunidad.
EL LUGAR DE LOS HECHOS
A casi una semana de que maquinaria pesada destruyera la casa ubicada en la calle Venustiano Carranza, el tema sigue vigente entre la ciudadanía de San Francisco del Rincón. Hoy en día solo se puede ver el escombro, y los vestigios donde hubo cuartos y una escalera.
Hay pintas que advierten a los curiosos de manera directa: “Kieres benir a ver los tuneles putos chismosos dame $20 pesos para pasar a la verga atte. La carranza”.
Y “Kieres venir a ver los tuneles putos argüenderos”.
El mensaje anterior, a raíz del boletín enviado por el Gobierno Estatal sobre el tema, que señala: “se detectó un presunto túnel que conectaba locales ubicados sobre la calle Carranza con el bulevar Emiliano Zapata, y que presuntamente era utilizado para evadir a la autoridad”.
El lugar luce todavía con algunos escombros, mientras que los vecinos niegan la existencia de los supuestos “túneles”.
La gente de la calle Carranza sigue con sus vidas. En la escuela, los niños ingresan a la institución acompañados por sus padres. La papelería y la tienda de abarrotes ofrecen sus productos, y los residentes de las casas salen en motocicleta o bici a sus trabajos. A primera vista, todo luce normal.
Pero durante años no fue así. La casa tenía una puerta y una cortina de acero. Cables y alambres impedían el paso a los curiosos. Así fue durante años, al grado que ya era parte del paisaje francorrinconés. Ya solamente se puede apreciar en Google Maps, donde se nota el gradual deterioro de la propiedad: de una serie locales, al decadente sitio en el que termino convirtiéndose. Hoy, solamente hay escombros, espejismos del delito que duró varios años y que quizá se fue a otro punto de la ciudad.