“DESDE LOS ZULOS” SORPRENDE A DAHLIA DE LA CERDA

Alicia Arias/León, Gto.- A casi dos meses de su publicación el libro Desde los zulos se ha convertido en uno de los más vendidos. Para su autora, Dahlia de la Cerda, ha sido una sorpresa y muy probablemente sea la única vez que escriba una obra sobre el feminismo.

La escritora presentó su libro en la Feria Nacional del Libro de León (Fenal), donde dialogamos con ella sobre lo que ha ocurrido desde el pasado 17 de marzo, fecha en la que salió a venta.

“Para mí fue sorpresivo porque yo no le tenía fe a este libro”, comenta Dhalia de la Cerda al recordar que ella no quería publicar libros de feminismo porque su deseo era dirigir su carrera literaria a escribir ficción; sin embargo, a propuesta del editor, aceptó publicarlo y para ella era “un “libro de colchón” para contar con una obra que le permitiera trabajar en este 2023 al tener un libro en la mesa de novedades, algo necesario en la industria literaria.

“Yo no puse las reglas. Yo solamente me estoy adaptando; entonces, no tenía un libro de ficción, todavía para este año, que era lo que yo quería publicar. Para 2024 ya lo tengo, lo estoy trabajando, ya va a ser de ficción. De feminismo yo, honestamente, no creo escribir próximamente nada”.

Ese libro al que no le tenía fe y consideró seria de “colchón” hoy la tiene sorprendida porque en la primera semana ya estaba entre los más vendidos “y yo no podía creer tanto amor y tanto cariño por parte de las lectoras y tanto apoyo y respaldo a mi trabajo; entonces, eso me hizo sentir muy respaldada”.

La escritora Dahlia de la Cerda presentó su libro Desde los zulos en la Fenal. FOTO: ALICIA ARIAS

Desde los zulos es una recopilación de textos que Dahlia de la Cerda  escribió durante un periodo de 10 años, y al leerlos la gente  puede encontrar una evolución de su pensamiento feminista, de sus posturas críticas feministas, desde las más antiguas hasta las más actuales.

A partir del testimonio, de la autobiografía y de la autoficción reflexiona acerca de procesos feministas, del activismo, de su vida, del clasismo, del racismo que ve en su cotidianidad, pues, aunque ella no lo vive sí ve cómo afecta a personas cercanas, como su familia y su pareja.

La también activista y feminista, explica que en esta obra puso a dialogar autoras que para ella es importante que se les conozca porque considera que no tienen suficiente proyección ni valor dentro del canon feminista dominado por mujeres blancas, principalmente estadounidenses.

Al ser una obra en la que se cuestionan conceptos tradicionales del movimiento feminista blanco, las opiniones de las feministas se dividen: hay quienes resuenan y se espejean con lo que ella dice, se sienten identificadas o comparten un piso político y ético; pero hay otras que se sienten muy atacadas “y que, en términos de soportar, no están soportando; entonces, en lugar de atacar los argumentos que vienen en mi libro y dar alguna respuesta teórica y confrontar el texto desde la teoría, lo hacen desde los ataques personales”, comenta la escritora originaria de Aguascalientes.

En los ataques de los que está siendo blanco, Dahlia de la Cerda encuentra que “algunas cosas son verdad, otras no. Inventan como nos inventan a todas las mujeres y personas de la comunidad trans que estamos desde este lado del feminismo que es transincluyente (…) Siempre están ahí hostigándonos inventándonos un montón cosas, a veces, hasta bien fuera de la realidad”.

Esta podría ser la única ocasión en la que publique una obra sobre el feminismo. Escribirá ensayos, seguramente, pero un libro, ya no.

“Sobre el feminismo es mucho brete y la gente se pone bien intensa”, comenta la entrevistada, y añade: “yo prefiero seguir peleando con gente que me dice: ‘escribes bien feo´ que pelear con feministas”.

Hay feministas muy radicalizadas “y, la verdad, es que a ellas yo prefiero enfrentarme en las cosas que importan que teóricamente. Teóricamente no tiene ningún sentido que discutamos. He discutido por días con ellas, no llegamos a ningún punto; pero yo prefiero frenarlas en lo legal, prefiero estar metiendo iniciativas para contrarrestar las que ellas meten, las propuestas anti derechos que ellas traen… Entonces, sacar un nuevo libro de feminismo es volver a pelear teóricamente con ellas y yo prefiero dar la batalla en espacios donde verdaderamente se están disputando los derechos”.

Dahlia de la Cerda ya planea su próxima publicación y será un relato de ficción, después contempla escribir un libro que será una crónica sobre sus experiencias porque "ha sido súper interesante para mí el mundo editorial, el ecosistema del libro. Hay montón de cosas que yo no sabía, muchas han sido bien choqueantes, muchas también han sido muy reveladoras. Estoy escribiendo un diario de escritora y me gustaría publicarlo y después sería una novela. Mi proyecto más pretencioso es una novela”.

De colchón y sin fe, pero muy vendido y aleccionador

Editado por Sexto Piso, Desde los zulos se encuentra disponible en todas las grandes librerías del país, en muchas independientes y en casi todas las plataformas de venta de libros en línea. Desde que salió es uno de los más vendido en la librería El Péndulo.

Aunque su obra Perras de reserva (2019) ha sido muy vendido, Desde los zulos podría superarlo dado el éxito que está teniendo.

Que esté entre los más vendidos no significa que se vendan 100, miles o millones de copias, pero en su rango es de los más vendidos, explica la escritora quien dice estar  muy contenta, no solo porque se venda la obra, sino, principalmente, por la calidad y calidez de la retroalimentación que está teniendo con sus lectoras. “Por eso salgo a presentaciones y charlas, porque es una de mis principales motivaciones”.

¿Qué te está dejado este libro?

“Me está dejando un montón de reflexiones, sobre todo las que tengo con los grupos o círculos de lectura que hablamos a discutir y que se generan conversaciones bien interesantes. Por ejemplo, ha habido mujeres blancas, heterosexuales y burguesas con las que me he reunido y me han manifestado que ellas entienden su lugar de privilegio, pero que les parece que soy un poco injusta y ruda con ellas, en el sentido que no considero que también hay violencias que les atraviesan y que, en su nivel de privilegio y todo, pues también son muy desgarradoras. Entonces, que sienten que me falta un poco de empatía ahí (…) Al escuchar sus experiencias que yo no conocía, porque yo no conozco mujeres blancas, heterosexuales y burguesas que están en un nivel de confianza como para que me cuenten sus experiencia vitales, pero a la hora de escucharlas sí siento que he sido un poco injusta en no considerar que también atraviesan violencias que no tenemos que minimizar. Que a lo mejor no es lo mismo que han vivido históricamente las mujeres racializadas, pero que también son violencias que las han lastimado y que también tengo que ser un poco más empática y menos agresiva  a la hora de decir ciertas cosas”

También, algo personal, es que a mí todos los días me funan por algo diferente. Antes me afectaba mucho a nivel emocional, en todos los niveles, incluso a nivel de relaciones personales. Había gente que me dejaba de hablar o que se deslindaba de mí y ahora sé que lo que digan 100 personas o mil personas o, igual, hasta 10 mil personas en redes sociales no significa nada en la cotidianidad (…)  Para mis lomitos yo sigo siendo la mejor persona del mundo (…) Entonces, esto es la realidad. Lo que diga un montón de gente en internet dejó de tener relevancia para mí a raíz de que me di cuenta de que, a lo mejor, cuando estamos ahí y lo vemos, abruma. Tampoco hay que minimizar el bulling que se vive en redes sociales porque esto ha provocado que gente se suicide, pero también, a mí, estos libros me han dado una comunidad que me respalda y a veces yo ya ni necesito defenderme. Alguien me critica y un montón de mis lectoras salen y me defienden o mujeres a las que he acompañado en sus abortos salen y me defienden. Tengo un barrio que me respalda y esto ha sido gracias a mis textos.

Ante las funas tengo un montón de mujeres que también me respaldan. Entonces, me hacen sentir muy bien acompañada.

Dhalia de la Cerda

Como escritora me ha dado que tengo que ser más cuidadosa. Es que yo soy muy descuidada, yo escribo y digo: ‘ay, el editor que lo arregle, para esto está el editor. Que soporte y ni modo´ (sonríe). Yo así soy, apruebo todos los cambios que sugieren porque sé que quieren lo mejor para mi texto, pero luego cuando lo releo veo cosas que ni yo vi, ni ellos vieron y que están ahí.

Ahorita estoy trabajando para que en la siguiente reimpresión se cambien algunas cosas. En el oficio de escritora ha sido no ser tan descuidada con mis textos y ponerle más dedicación, entender que el editor está para dar un acompañamiento editorial, pero que tampoco va a resolverlo todo y que mucho del trabajo lo tengo que hacer yo y tengo que quitarme lo holgazana y ponerme a trabajar en cosas que son de oficio, totalmente”.

El 17 de mayo se cumplirán dos meses del lanzamiento de Desde los zulos y su autora recomienda “que lo compren en librerías independientes y pequeñas porque sostienen la cadena del libro y es bien importante apostar para que sigan existiendo”.

​Dahlia de la Cerda ganó el certamen literario "Letras de la Memoria" en el 2009 en Aguascalientes, en el 2015 se convirtió en becaria del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) con el proyecto "Nuestras Muertas Tienen Nombre", un año después fue becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), instancia que volvió a becarla en el 2018 por su proyecto de narrativa sobre la situación de las mujeres que habitan en las periferias, no solo de las ciudades, sino de la feminidad: mujeres enfermas, criminales, transexuales y racializadas y publicó el cuento "Perejil y Coca cola".

En 2019 ganó el Premio Nacional de Cuento Joven y el segundo lugar en el Premio Raquel Berman a la Resiliencia.

En 2022 la editorial Sexto Piso publicó Perras de Reserva y, desde ese año, escribe la columna Desde los zulos en el sitio web de Sexto Piso.

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