ENCUENTRO CON GOROSITO…
El título de este artículo fue aportado por Luigi Cuca Cavalli Sforza, el genetista italiano que desmontó el concepto de raza, que falleciera en el 2018 a los 96 años con una lucidez extraordinaria. En un escrito en ¿Quiénes somos? Historia de la Diversidad Humana, planteó:
“Pensamos que la ciencia sea objetiva. La ciencia está modelada por la sociedad porque es una actividad humana productiva que necesita tiempo y dinero, pues está guiada por aquellas fuerzas que en el mundo ejercen el control sobre el dinero y sobre el tiempo. Las fuerzas sociales y económicas determinan en gran medida lo que la ciencia hace y como lo hace”.
Las primeras investigaciones de este sabio italiano fueron para analizar qué factores determinaban la diferente distribución de los grupos sanguíneos entre las distintas poblaciones humanas, estudió especialmente a los vascos, que tienen una incidencia de Rh negativo del 25%, la más alta del mundo, para luego estudiar el cromosoma.
Las conclusiones de estas investigaciones corroboraron por primera vez desde el punto de vista de la Genética, la Teoría Paleontológica del “Out of Africa”; el ADN confirmaba que los primeros homínidos dejaron el continente africano hace 100 mil años para colonizar el resto del planeta.
En su magnífico ensayo: Genes, pueblos y lugares (1996), dibuja un paralelismo entre las líneas filogenéticas de las poblaciones mundiales, la lingüística y la arqueología para acabar reconociendo que las tres disciplinas cuentan la misma historia. Es un “Atlas genético” que habla de hombres y mujeres migrantes desde siempre y que se mestizan entre sí.
Cuando en Estados Unidos de América, lideró el “Proyecto Diversidad del Genoma Humano”, externó en 1993, ante el pleno del Senado de ese país: el estudiar genomas de las poblaciones más remotas de la Tierra pudo demostrar que los seres humanos son bastante homogéneos genéticamente, que “los grupos que forman la población humana no son netamente separados, sino que constituyen un continuum.
En otro artículo cuando recibió el Premio Balzan en 1999, decía que “aunque la población humana posee una enorme variabilidad genética entre individuos, el 85% del total de la variación es dentro de cada uno de las poblaciones y sólo el 15% las divide.
Por lo tanto, no podemos utilizar para la comparación de las diferentes poblaciones humanas la misma medida de distancia genética útil para comparar las especies vivientes, para las cuales es suficiente un individuo de cada especie.
Al periódico español El País en 1993 le declaró terminante: “Podemos hablar de población vasca, pero nunca de individuos de raza vasca. Las diferencias genéticas, no justifican, ni en este ni en otro caso, el concepto de raza, y mucho menos el racismo”.
Quien fuera Catedrático de Stanford entre otras prestigiosas universidades, consideraba que el motor para justificar las diferencias entre las poblaciones humanas estaba en la cultura. Sin embargo, la cultura que al contrario de los genes se puede trasmitir también horizontalmente entre los individuos y no solo verticalmente, de padres en hijos, sí que permite explicar mucho más las innovaciones y las diferencias.
Luego de una prolífica vida intelectual, dedicada a múltiples investigaciones y una obra que incluye más de 300 artículos científicos, Luigi Luca Cavalli Sforza, el gran genetista, llegó a la maravillosa conclusión que las “razas no existen, existen solo en las mentes de los racistas”.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr. (c) Washington Daniel Gorosito Pérez