Carlos García/Guanajuato, Gto.-El nuevo Palacio Legislativo, donde se han invertido más de 700 millones de pesos, presenta movimientos de tierra y grietas en su estructura que obligó a los diputados a solicitarle a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) un dictamen técnico sobre la seguridad del inmueble.
Por el desplazamiento de tierra fueron invertidos 11 millones de pesos en la colocación de gaviones. Los gaviones son cajas de enrejado metálico, que fueron colocadas al final del estacionamiento subterráneo.
“Tú te metes al estacionamiento y ves el cielo, en algunas de las ranuras, yo decía, y esto qué onda no. Hubo divisiones en la plancha de concreto, cayó el agua sobre dónde estaban los muebles y se afectaron”, comentó el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Éctor Jaime Ramírez Barba.
La diputada del PAN, Libia García Muñoz Ledo y la legisladora del PVEM, Beatriz Manrique Guevara coincidieron en que los muebles se dañaron porque estaban almacenados en el estacionamiento subterráneo y se mojaron con las filtraciones de agua.

El también coordinador de los diputados del PAN, Éctor Jaime Ramírez reveló que solicitaron un peritaje sobre la estructura a especialistas de la UNAM y de la Universidad de Guanajuato (UG).
El Instituto de Ingeniería de la UNAM determinó que la estructura es segura y “dice aunque se ve así, lo que piden es que se pongan unos bloques diferentes para que no se vea, pero que no hay riesgo”, dijo Ramírez Barba.
“Sería ingenuo suponer que podemos tapar el sol con un dedo, es un Congreso caro, ostentoso, el hecho de que presente fisuras, que haya presentado una inundación, esto habla de una mal gestión de la obra”, sostuvo la diputada, Beatriz Manrique.
El coordinador de comunicación del Congreso, Héctor González guió un recorrido en el nuevo edificio legislativo, donde la arquitecta Alicia Sierra afirmó que los muebles se dañaron por la humedad del subsuelo y no por filtraciones en el techo del estacionamiento.
Sin embargo, el techo del estacionamiento y los pilares presentaban manchas de humedad.
La gerente de proyectos dijo que fueron 24 muebles los que se dañaron y que en el 2012 se compraron en 421 mil pesos a la empresa Arconsa. En el 2015, el Congreso pagó 331 mil pesos a la empresa ACCA para reponer los muebles dañados.
Durante la explicación de Alicia Sierra; el coordinador de Comunicación Social, Héctor González la interrumpió en varias ocasiones para explicar que “nada tiene que ver la parte de daño de los muebles, con esas fisuras a las que se hizo a alusión”.
La arquitecta argumentó que el daño en el techo del estacionamiento subterráneo se originó porque pasó por encima un camión cargado con más de 4.5 toneladas de materiales.

“Hubo movimiento (de tierra) por las lluvias, por el aire, sí se bajó un parte del estacionamiento, milímetros, se detectó a tiempo por eso se pusieron los muros de gaviones”, explicó.
Añadió que hay dos lozas del estacionamiento están separadas para que puedan tener movimiento y esas ranuras (de unos 20 centímetros) fueron cubiertas con un tipo de plástico.
El diputado Éctor Jaime Ramírez Barba previó que en julio comience a usarse el nuevo palacio legislativo y para agosto, estarán sesionado todas las comisiones y la Junta de Gobierno.
El nuevo edificio del Congreso comenzó a construirse en septiembre del 2008, costaría 139 millones de pesos; ahora la inversión supera los 700 millones de pesos y la obra sigue inconclusa.
El Poder Legislativo gastó casi 26 millones de pesos en la compra de muebles y el 90 por ciento del contrato millonario fue asignado a la empresa de Monterrey, Espacio Inteligente del Norte.

