Carlos García/León, Gto.- La Auditoria Superior del Estado (ASE) debe fiscalizar los gastos y la calidad del nuevo Palacio Legislativo que presenta grietas y movimientos de tierra, consideró el gobernador, Miguel Márquez Márquez.
El nuevo Congreso comenzó a construirse en el año 2008, fue presupuestado en 139 millones de pesos, a la fecha se han erogado más de 700 millones de pesos y todavía no esta concluido.
El Poder Legislativo pagó 11 millones de pesos en gaviones que eviten que se siga desplazando la tierra. El estacionamiento subterráneo presenta grietas y filtraciones de agua, además 24 muebles de 421 mil pesos se echaron a perder porque se mojaron.
“Es un asunto de carácter técnico, para ello tiene el mismo Congreso, al Órgano de Fiscalización Superior –ahora Auditoria Superior del Estado-, ellos son los que habrán de evaluar, de revisar y en su momento determinar lo que proceda”, externó el mandatario.
Agregó que el Poder Legislativo tiene que aclarar cómo han invertido los recursos en la construcción del nuevo Congreso.
“Es un asunto que con toda claridad lo tendrá que hacer saber el mismo Congreso, es un asunto 100 por ciento del Congreso, el proyecto, la ejecución y el manejo de los recursos, el Poder Ejecutivo no ha participado”, refirió Márquez.
“Sería ingenuo suponer que podemos tapar el sol con un dedo, es un Congreso caro, ostentoso, el hecho de que presente fisuras, que haya presentado una inundación, esto habla de una mal gestión de la obra”, sostuvo la coordinadora de la fracción del PVEM, la diputada Beatriz Manrique Guevara.
Añadió que los problemas con el nuevo Congreso son de origen, porque el Poder Legislativo no tiene como función ejecutar obra pública.
“La construcción la debió ejecutar la Secretaría de Obra Pública del Estado, sin embargo no pasó así, se tiene que concluir porque no se puede dejar abandonado como elefante blanco”, consideró la legisladora.
¿Hay corrupción, tanto dinero en una obra malhecha?
-Buena pregunta. Nosotros exigimos una entrega-recepción, esto data del 2008, si se tendría que revisar esta no congruencia con un proyecto arquitectónico y un proyecto de ingeniería.
Sobre una posible auditoría integral a los gastos del nuevo Congreso, Beatriz Manrique comentó que si se han ejecutado.
“Se han estado haciendo las auditorias, los resultados es que, ¡todo está en orden!, desde la legislatura anterior se hicieron”, concluyó.
En septiembre del 2008, comenzó la construcción del nuevo Congreso, fue presupuestado en 139 millones de pesos.
Un año antes, el Poder Legislativo erogó 7 millones 496 mil pesos para comprar 18. 7 hectáreas, ubicadas en el túnel de Enredaderas.
Por el proyecto ejecutivo del edificio se pagaron 9 millones 430 mil pesos a Teodoro González de León Arquitectos. En el 2013, el Congreso pagó casi 2 millones 150 mil pesos a María Eugenia Pineda Velázquez para que modificara el proyecto.
El edificio tiene un salón de pleno para 528 personas, cinco salas para las comisiones, un salón de usos múltiples para 450 personas, 36 oficinas para cada uno de los legisladores, oficinas para asesores, espacios administrativos para 250 trabajadores, 359 cajones de estacionamiento y vialidades internas.

