Carlos García/León, Gto.-El gobierno del estado (2012-2015) adquirirá una deuda de más de 5 mil 579 millones de pesos, que se suman a los 6 mil 700 millones que dejó la administración (2006-2012).
Las deudas de las administraciones del ex gobernador, Juan Manuel Oliva Ramírez y del actual mandatario, Miguel Márquez Márquez llegarán a los 12 mil 279 millones de pesos.
El gobernador panista, Miguel Márquez Márquez aseguró que honrará su palabra de no endeudar más al estado porque cuando termine su gobierno en el año 2018, dejará el mismo endeudamiento que recibió en el año 2012.
En el 2013, Márquez contrató un préstamo de mil 379 millones de pesos, en este año 2016 tramitó un empréstito por 2 mil 152 millones de pesos y en el 2017, contratarán otros 2 mil millones de pesos.
“Que le quede muy claro, no voy a endeudar más a Guanajuato, lo voy a dejar igual que como me lo dejaron”, respondió el mandatario al ser cuestionado por La Jornada.
¿Con una deuda de 6 mil millones de pesos?
-Cerca de 6 mil millones, como me la dejaron, lo que les digo muy claro, voy a dejar los mismos números, una deuda sin mayor problema, que va seguir conservando sus calificaciones.
“La deuda no compromete al estado, mal haría en un 2016, 2017, que viene complicado; tener la posibilidad de hacer gasto público y no hacerlo, sería un error”, argumentó Miguel Márquez.
El grupo financiero Banamex, donde se contrató el crédito de 2 mil 152 millones de pesos, ofreció la mejor taza del país, una TIIE a 28 días más 0.45, sostuvo.
Banamex ganó una subasta electrónica inversa, modelo impulsado en Guanajuato que ya es replicado en otros estados, dijo el Ejecutivo.
“Tenemos que sacar el dinero para seguir manteniendo los empleos, la infraestructura y seguir siendo un estado competitivo y a tractivo”, refirió.
Agregó que el nuevo empréstito será invertido en un hospital, en seguridad, en el nuevo programa Impulso Social, en desarrollo económico y obra.
En el año 2015, la pasada legislatura aprobó la deuda de 4 mil 200 millones de pesos. El estado argumentó que era para paliar los efectos negativos de la devaluación del peso y la caída en el precio del petróleo.
En la solicitud del crédito, el mandatario dijo que 800 millones de pesos serían para salud, 130 millones para un sistema de movilidad interurbano, 100 millones para patrullas, 200 millones para el eje metropolitano León-Silao, 200 millones para fomentar el empleo, dos mil 500 millones para obras y 250 millones para caminos rurales.
En el 2013, el Poder Legislativo avaló que el estado contratara una deuda de mil 379 millones de pesos.
El Ejecutivo dijo que 447 millones serían para desarrollo económico, 359 millones para infraestructura, 325 millones para seguridad pública, más de 73 millones para desarrollo social, 65 millones para vivienda, más de 61 millones para proyectos hidráulicos, 35 millones para el campo y más de 14 millones para tecnología.
El gobernador panista, Juan Carlos Romero Hicks (2000-2006) heredó una deuda de mil millones de pesos al mandatario, Juan Manuel Oliva Ramírez (2006-2012), quien dejó un pasivo de 6 mil 700 millones de pesos a Miguel Márquez (2012-2015).

