Carolina Esqueda/León,Gto.-Unidas por el deseo de salir solas y sin miedo, un centenar de leonesas marcharon del arco de la calzada a palacio municipal, exigiendo su derecho a transitar en libertad a cualquier hora, sin escuchar acoso verbal, sufrir agresiones o ser secuestradas.
El ataque a Jacqueline, una joven de 22 años que denunció por redes sociales a un hombre que intentó violarla y al no poder lograrlo la cortó con una navaja, sacudió las conciencias de muchas otras mujeres que a diario salen a la calle con el temor a que algo como eso les suceda. Convocadas por Facebook, grupos de amigas y colectivos feministas en emergencia tomaron la calle, al grito de “Ni una menos”. La joven también acudió a la marcha, acompañada de su familia, pero optó por mantener un perfil alejado de los medios de comunicación que cubrieron la convocatoria.
“Tenemos que defendernos entre nosotras, porque como sabemos son 133 mujeres muertas en México en enero. Que digan que a los hombres también los matan, pero a ellos no los violan ni los empalan. A nosotras nos violan, nos acosan diario, en el autobús, en cualquier transporte público. A mí me han seguido y se siente un pavor, y luego vas caminando, está un policía y también te acosa” dijo Mayela Torres, de 24 años.
Pancartas pidiendo el alto a la violencia feminicida, consignas inspiradas por la euforia del momento y los coros de “Abajo el patriarcado, se va a caer” fueron parte del acto, donde no se leyó ningún pronunciamiento oficial. En su lugar, mujeres hartas de la inseguridad y la violencia que se ejerce a diario sobre sus cuerpos, tomaron espontáneamente la palabra para exigir que se termine con la cultura machista.
Durante el evento, el colectivo “Mujeres latiendo juntas” improvisaron un pliego petitorio exigiendo seguridad y protocolos de atención y contención ante agresiones contra mujeres, como la que sufrió Jaqueline. Firmado por gran parte de las asistentes, buscarán entregarlo el martes a las autoridades correspondientes. Liz Ortega, presidenta del colectivo, expresó su emoción al ver la respuesta de la gente ante la marcha.
“Fue espontáneo. Nos unimos, difundimos y estamos satisfechas con el logro. Nada más nos falta hacer la constancia legal de que estuvimos aquí y vamos a hacer un pliego petitorio de manera simbólica. Siempre ha habido casos de le pasa a una amiga, a una conocida, desgraciadamente es cotidiano. Nosotros en la asociación tratamos de contener eso, nunca lo habíamos externado, pero ahora no podemos pasar por alto esto, fue muy grave lo que le pasó a la compañera Jackie. El nivel de violencia ya está al máximo y teníamos que explotar, hacernos presentes y por eso estamos aquí” dijo.
Al final del evento las protagonistas decidieron unir todas las pancartas y pegarlas en la entrada de la presidencia municipal, sin embargo un funcionario de la presidencia impidió el gesto, alegando que se requiere del permiso de la dirección de Desarrollo Urbano para colocar cualquier letrero afuera del edificio. La desconcentración de la marcha, una hora y media después de comenzar, ocurrió de forma pacífica.
Exigen justicia por Verónica
Con pancartas y camisetas con el rostro de Verónica Martínez, las mujeres que le sobreviven acudieron a la marcha de “Ni una menos” exigiendo justicia, pues temen que el asesino salga libre bajo fianza.
El crimen de la mujer de 45 años ocurrió el 6 de agosto de 2018 en el exterior de un centro comercial en bulevar Torres Landa a la altura de colonia Las Américas. El acusado es su ex marido, Sebastián Calzontzin de 47 años, quien la buscó en su lugar de trabajo y la asesinó de 9 puñaladas. Después se cortó las muñecas e intentó huir del lugar, pero los testigos de lo ocurrido se lo impidieron.
Ana Teresa Martínez, hermana de la víctima que la acogió en su casa cuando Verónica decidió ponerle fin a la relación violenta, denunció que ahora la familia del feminicida presiona para que sea liberado. Actualmente cumple un año de prisión preventiva en el CERESO de León.
“Vamos a ver que va a pasar con el caso, nosotros queremos que no salga libre. Su familia está luchando para que salga libre y no es justo. Su hermano es licenciado y es el que lleva el caso, dice que fue un arranque de celos. A sus hijos los llama a cada rato para pedirles que lo perdonen y lo dejen libre” denunció.
SanJuana Martínez, otra de las hermanas de Verónica, pidió a la sociedad su atención y apoyo en el caso, ya que aseguró que ellas no cuentan con los recursos suficientes para procurar justicia, mientras que la familia del asesino les dice que pagarán lo que sea necesario para liberarlo del crimen.
“La mató y hay pruebas. Necesitamos que no salga libre porque va a volver a hacer lo mismo, con otras, con su familia o con sus hijas. Él dice que está a gusto porque está muerta y ya no tiene que ver que ningún hombre la vea. Es un celoso psicópata y no está arrepentido. A sus hijos los llama por teléfono y les dice que tienen que vivir con eso, que no se arrepiente de lo que hizo con su madre” expresó la mujer, indignada.