ENCUENTRO CON GOROSITO…
Según un documento elaborado por varias agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un porcentaje cada vez mayor del hambre mundial se concentra en un pequeño grupo de países afectados por con conflictos bélicos.
Dos tercios de la población mundial que sufre insuficiencia alimentaria aguda se concentra en tan solo 10 países, dio a conocer el informe de las Naciones Unidas, divulgado en Roma.
El secretario general de la ONU, António Guterres, al presentar el documento, externó: “Los conflictos armados, siguen siendo la principal causa de la inseguridad alimentaria aguda y la malnutrición que sufren millones de personas en todo el mundo”, afirmó.
Además: “En un mismo año se ha registrado una hambruna generalizada en dos zonas del mundo afectadas por conflictos bélicos (Sudán y la Franja de Gaza), un hecho sin precedentes, añadió el diplomático de origen portugués.
El Informe Mundial sobre Crisis Alimentarias de 2026, elaborado por agencias de la ONU, la Unión Europea (UE) y sus socios, revela que 266 millones de personas en 47 países del mundo, experimentaron en el año 2025, altos niveles de inseguridad alimentaria aguda.
Esta cifra representa casi una cuarta parte (25%) de la población que fue analizada, y casi el doble de la proporción registrada en el año 2016 (una década).
Informa el documento presentado en la capital italiana, que 10 países. Afganistán, Bangladés, Myanmar, Nigeria, Pakistán, la República Democrática del Congo, Sudán, Sudán del Sur, Siria y Yemen, varios de ellos atravesados por conflictos armados, concentraban dos tercios de todas las personas que padecían altos niveles de hambre aguda el último año.
Los conflictos armados siguen siendo el principal factor determinante y representan más de la mitad de las personas que padecen hambre severa. El documento también destaca un fuerte aumento en la gravedad del hambre.
Más de 39 millones de personas en 32 países enfrentaron niveles de emergencia de inseguridad alimentaria, mientras que el número de personas que sufren hambre catastrófica se ha multiplicado por 9 desde el año 2016.
El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu , sostuvo que: “La inseguridad alimentaria actual no sólo está generalizada, sino que también es persistente y recurrente. La crisis se ha vuelto estructural en lugar de temporal”, confirmó el jerarca.
Los niños se encuentran entre los más afectados por el hambre. En el pasado año 2025, 35,5 millones de niños sufrían desnutrición aguda, de los cuales casi 10 millones con desnutrición aguda grave, potencialmente en riesgo de muerte.
En las zonas más afectadas, entre las que se incluyen Gaza, Myanmar, Sudán del Sur y Sudán, la superposición de crisis, conflicto armado, enfermedades y acceso limitado a los servicio está provocando niveles extremos de desnutrición y aumentando el riesgo de muerte.
Por otra parte, el informe de las agencias de la ONU, recoge que en el 2025, más de 85 millones de personas fueron desplazadas en contextos de crisis alimentaria, y las poblaciones desplazadas se enfrentaron sistemáticamente a niveles de hambre más elevados que las comunidades de acogida.
Mientras que el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Barham Salih, remarco que: “El desplazamiento forzado y la inseguridad alimentaria están profundamente interconectados y forman un círculo vicioso; advirtiendo el diplomático que la ayuda humanitaria por sí sola no basta para romper este patrón.
A pesar de la gran magnitud de la crisis alimentaria, el informe de la ONU, advierte que la financiación se está desplazando en la dirección opuesta. El financiamiento humanitario y para el desarrollo destinado a dar respuesta en materia de alimentación y nutrición ha retrocedido a nivel global a niveles no vistos desde hace casi una década, lo que limita la capacidad de los gobiernos y las organizaciones de ayuda para responder con eficacia.
Al mismo tiempo, las lagunas en los datos son cada vez mayores. El número de países capaces de elaborar evaluaciones fiables sobre seguridad alimentaria ha caído a su nivel más bajo en una década, lo que significa, que la verdadera magnitud del hambre podría ser incluso mayor de lo que sugieren las estimaciones actuales.
De cara al futuro, las perspectivas para este año 2026, del que ya hemos surcado la tercera parte, son desalentadoras. Se prevé que los conflictos bélicos persistentes, las crisis climáticas cada vez más extremas y la inestabilidad económica a nivel global, hace que se mantenga la inseguridad alimentaria en niveles críticos en muchos países.
El documento elaborado por las Agencias de la ONU, señala nuevos riesgos con las perturbaciones del mercado mundial, incluidas las derivadas de la crisis en Medio Oriente, que aumentarán más los precios de los alimentos y sobrecargan las cadenas de suministro.
Por ejemplo, si la crisis persiste, las estimaciones que realizan las Naciones Unidas, advierten que 9,1 millones de personas adicionales en Asia podrían enfrentarse a una inseguridad alimentaria aguda. En toda la región 45,5 millones de personas ya necesitan que se le brinde ayuda humanitaria.
Las agencias de ayuda humanitaria exponen que sin un cambio de enfoque, el mundo corre el riesgo de quedar atrapado en un ciclo de crisis cada vez más profundas, donde el hambre dejaría de ser una emergencia temporal para convertirse en un rasgo cada vez más persistente de la inestabilidad global.
El director de la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Qu Dongyu, planteó: “Debemos pasar de reaccionar demasiado tarde a actuar con anticipación, y de depender únicamente de la asistencia alimentaria a proteger la producción local de alimentos, porque así es como reducimos las necesidades, salvamos vidas y desarrollamos resiliencias” sostuvo el diplomático.
Como conclusión de la presentación en Roma del documento, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó:
“Este informe es un llamamiento a la acción que insta a los líderes mundiales a movilizar la voluntad política necesaria para aumentar rápidamente la ayuda humanitaria vital, y trabajar para poner fin a los conflictos armados que causan tanto sufrimiento a tantas personas”, afirmó el líder de la ONU.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez