AUMENTA VENTA DE FLORES POR EL DÍA DE LA MADRE

Bernardo Monroy/León, Gto.- El 10 de mayo se aproxima cada vez más. Con esta fecha, tan importante para millones de mexicanos, llegan los obsequios, las invitaciones a comer, y las felicitaciones en todos los formatos: desde las tarjetas que cada día se extinguen más, hasta los memes vía Whatsapp.

Por supuesto: las flores no pueden faltar, desde una modesta rosa hasta el más enorme y estrafalario arreglo de colores blanco, rojo, rosa y verde. En León, el centro de comercio más famoso y característico para adquirirlas es la calle Justo Sierra.

Ubicada en el centro de la ciudad, y muy cerca de la avenida Miguel Alemán, la calle que lleva el nombre de aquel famoso intelectual mexicano se extiende desde las instalaciones del Archivo Histórico hasta la central camionera. Por doquier hay locales de flores. Es la Calle de las Flores. La actividad de sus empleados empieza desde las 6:00 de la madrugada, y concluye al anochecer. Durante todo el día, el dinero y las flores son el intercambio constante, casi omnisciente.

Aunque las ventas están algo bajas el día 7 de mayo, los comerciantes tienen la esperanza de que la situación mejore conforme se aproxime el 10. Así siempre ha sido, y lo tienen en cuenta negocios que han estado en pie durante décadas.

UNA FLOR PARA OTRA FLOR

Hay para todos los bolsillos y edades: desde la rosa a 15 pesos, que puede comprar un niño a su madre, hasta ramos de 24 flores que cuestan 400 pesos, de 50 que valen 800 y de 100 1,500. Margaritas, claveles, casablancas, azucenas. Variedad y color es lo que sobra.

Hay florerías como la ‘Alexis’ o ‘La casa de las flores’, y hay trabajadores como Ángel, quien sale de su casa a las 5:00 de la madrugada y llega a cortar y emparejar ramos, para posteriormente cubrirlos con papel celofán. Lo hace de forma constante y a gran velocidad. Tiene media década en este oficio.

Quien recorre la Justo Sierra experimenta los colores, pero también el olor a rosas e incluso, el petricor. Hay flores para todo momento de la vida, en el sentido más literal del término: para festejar el nacimiento de un bebé, para la pareja enamorada, ya sea gay o hetero, para la graduación de la preparatoria, para el matrimonio… y para dejarla en la tumba. Los arreglistas y comerciantes lo saben muy bien y las ofrecen constantemente.

En unos días, todos los mexicanos celebrarán a sus progenitoras, un concepto tan propio de este país que lo hemos visto en los más profundos ensayos literarios, como ‘El laberinto de la soledad’, los papeles de la actriz Sara García en la época de oro del cine mexicano o en infinidad de murales y cuadros. Claro: las canciones de Denisse de Kalafe y Juan Gabriel, harán eco desde los jardines de niños hasta los cementerios.

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