IRAPUATO SE VISTE DE FE PARA CELEBRAR A SU PATRONA

Victoria Vega Moreno/Irapuato, Gto.-Cada 30 de abril, mientras en muchos lugares se festeja el Día del Niño, en Irapuato miles de fieles también viven una de las celebraciones religiosas más importantes del año: la festividad de la Virgen de la Soledad, patrona de la ciudad y de la diócesis.

La devoción a Nuestra Señora de la Soledad forma parte de la identidad irapuatense desde hace más de dos siglos. La tradición se remonta a 1811, cuando durante un ataque insurgente encabezado por Albino García, una bala de cañón perforó la bóveda central del templo donde se celebraba misa, sin causar víctimas entre los presentes. Aquel hecho fue considerado milagroso y fortaleció la fe del pueblo en la imagen mariana. A partir de entonces, se consolidó su patronazgo y el 30 de abril quedó establecido como su día festivo. 

Los festejos comienzan desde la víspera, cuando la imagen es bajada de su nicho para acercarla a los fieles. Una de las tradiciones más significativas consiste en que los devotos pasan bajo su manto como símbolo de protección, consuelo y bendición. Esta práctica reúne a cientos de personas que acuden al Santuario Diocesano de Nuestra Señora de la Soledad movidos por la fe y la esperanza. 

El 30 de abril se celebra la misa solemne principal, encabezada por autoridades eclesiásticas, además de peregrinaciones, rezos, cantos y una verbena popular en distintos puntos del centro histórico. También se instalan kermeses, antojitos, música y actividades tradicionales que convierten la jornada en una verdadera fiesta para la ciudad. 

Más que una festividad religiosa, la celebración de la Virgen de la Soledad representa un símbolo de identidad para Irapuato. Es la fecha en que la ciudad reafirma su historia, su tradición y la profunda fe de generaciones enteras que siguen encontrando en su patrona consuelo y protección.

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