Victoria Vega Moreno.
En Irapuato, perder el futbol no sería solamente quedarse sin equipo: sería abrir una herida política en uno de los temas más sensibles para la identidad de la ciudad. Y eso lo sabe perfectamente Lorena Alfaro García.
Por eso, en sus recientes declaraciones, la alcaldesa insistió en que el municipio está generando todas las condiciones necesarias para que continúe el futbol profesional en la plaza. Subrayó que la decisión final no corresponde al gobierno municipal, sino a la Federación Mexicana de Futbol, pero dejó claro que el Ayuntamiento respaldará cualquier proyecto avalado por la Federación y que, en el caso particular del municipio, no faltará apoyo.
El mensaje no es casual. En un contexto donde las elecciones municipales en Guanajuato se acercan, dejar a Irapuato sin futbol tendría un impacto que va mucho más allá del deporte: se traduciría en desgaste político para el PAN y particularmente para Lorena Alfaro.
La afición fresera no distingue entre litigios administrativos, pleitos por regalías o disputas por el uso del escudo. Para la ciudadanía, si no hay equipo, alguien tendrá que asumir el costo. Y ese costo suele recaer en quien gobierna.
Aunque el proyecto encabezado por Selomith Ramírez ya cuenta con el visto bueno de la Federación, condicionado a resolver temas administrativos, persiste el conflicto por el uso del escudo y los adeudos reclamados por Juan Manuel Albo Moreno, quien exige pagos pendientes e intereses derivados de etapas anteriores del club.
Ahí está el verdadero nudo. Porque sin escudo, sin colores y sin certeza jurídica sobre el uso de la identidad del Club Irapuato, el proyecto deportivo queda vulnerable, aunque exista estadio, afición y voluntad institucional.
Lorena Alfaro ha buscado deslindar al municipio de la decisión final, porque tiene claro que políticamente no puede permitirse que Irapuato se quede sin futbol. La razón es simple: quitarle el balón a la ciudad puede costar más votos que cualquier campaña.
Y en política, perder la plaza nunca es buen negocio.