ENCUENTRO CON GOROSITO…
El Gobierno estadounidense que lidera Donald Trump, envío una misión de funcionarios gubernamentales de alto nivel a Cuba, con el objetivo de que se pongan a funcionar los cambios económicos y políticos exigidos por la Administración de la Unión Americana.
La delegación le hizo saber a los líderes cubanos, que sólo tenía un estrecho margen de tiempo para poner en marcha los cambios exigidos por Trump.
El Departamento de Estado, envío una delegación, y según fuentes que solicitaron el anonimato, se reunieron con altos funcionarios de la isla caribeña. Lo estadounidenses, le hicieron notar, que el gobierno de Cuba tenía una “pequeña ventana”, antes que la crisis humanitaria en la isla, se siga profundizando.
Cuba se encuentra en una caída libre económica desde que Estados Unidos cortó los envíos de petróleo a la isla desde Venezuela y México desde enero. Hace unos días un petrolero ruso con autorización del presidente Trump, entregó una carga de crudo a la isla: “por razones humanitarias” dijo Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, a los periodistas.
La visita del grupo negociador, a finales de la semana pasada fue la primera en que una aeronave oficial del gobierno de los Estados Unidos de América aterrizaba en Cuba desde marzo del año 2016, cuando el presidente Barack Obama visitó la isla para ampliar las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones.
Esta última reunión que se acaba de realizar también sirvió como señal de la Casa Blanca, de buscar la sumisión del gobierno cubano, una opción viable en lugar de buscar activamente un cambio de régimen.
Hace unos días, el mandatario estadounidense indicó que estaba dispuesto a cambiar su enfoque de la guerra en Irán a Cuba. Afirmó: “Se llama un nuevo amanecer para Cuba”, dijo Trump y subrayó: “Vamos a ayudarles con Cuba” y añadió: “Pongan atención a lo que pasa”.
Al ser consultado sobre estas declaraciones por la prensa, un alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, declinó hacer comentarios.
Mientras que el presidente por elecciones de partido único (El Partido Comunista de Cuba) Miguel Díaz- Canel, instó a la población cubana prepararse ante las amenazas serias de Estados Unidos, incluso ante una posible agresión militar: “No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla”, dijo.
Durante las conversaciones que sostuvieron con líderes cubanos, una funcionaria del Departamento de Estado dijo que la delegación estadounidense insistió en que Trump estaba abierto a una solución diplomática de la crisis cubana, pero señaló que Estados Unidos no toleraría ningún tipo de resistencia a sus exigencias.
La delegación estadounidense entre otras cosas propuso, llevar internet por satélite Starlik a la isla y permitir la conectividad gratuita. También instó al régimen cubano a realizar cambios económicos y financieros con el objetivo de atraer inversión extranjera, hacer crecer el sector privado y llevar a cabo la transición hacia una economía de mercado.
A su vez otros dos funcionarios estadounidenses declararon que el gobierno no tiene ninguna operación específica e inminente contra Cuba. Sobre los cambios propuestos dijeron que también tendrían que incluir formas de compensar a los ciudadanos y empresas estadounidenses cuyos bienes y propiedades fueron confiscados en la década de 1960 por la Revolución.
Cuba también tendría que liberar a los presos políticos y permitir una mayor libertad política. En forma casi inmediata el gobierno de Díaz- Canel, dijo que indultaría a más de 2000 presos, una de las mayores excarcelaciones de este tipo en años, aunque no se puso en claro cuántos de ellos estaban encarcelados por sus ideas políticas contrarias al régimen comunista que impera en la isla.
Otra reunión informó, se realizó en secreto y había involucrado en La Habana, a un funcionario de alto rango del Departamento de Estado y a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el nieto del ex dictador cubano Raúl Castro, quien sucedió a su hermano Fidel antes de dimitir en el 2018, pero continua teniendo una dosis importante de poder y una influencia considerable sobre el dictador Díaz- Canel.
En la reunión de la semana pasada, la delegación del Departamento de Estado, también hizo pública su preocupación por los grupos de inteligencia y militares de Rusia y China, que operan en la isla con permiso del gobierno cubano, mientras éste a su vez ha negado la existencia de bases extranjeras de espionaje en Cuba.
Hace unos días, el diplomático del Departamento de Estado, Michael Kozak, quien supervisa la diplomacia en el hemisferio occidental. Presente en una audiencia del Congreso se negó a identificar quien en el gobierno del presidente Donald Trump estaba negociando con Cuba, aparte de Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, o con quién estaban hablando los cubanos.
Kozak dijo: “Estamos en contacto con el régimen”, y afirmó para empujarles a someterse a las “reformas drásticas que necesitan tomar”. Añadió el alto funcionario del Departamento de Estado, que el gobierno estadounidense buscaba cambios económicos, sociales y políticos en Cuba, incluidas elecciones libres.
Ante el Congreso en Washington, Kozak externó: “los objetivos están muy claros”, y subrayó: “Lo que ocurrirá está por verse”, coincido con el funcionario estadounidense.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez