Bernardo Monroy/León, Gto.- A unos minutos de la acelerada avenida Miguel Alemán, se encuentra la colonia Obrera. Para sus habitantes podría ser un rincón turístico, pero por desgracia, la delincuencia ha hecho de las suyas en sus pintorescos callejones y casas que son testigos del pasado.
La colonia Obrera es una de las más antiguas y pintorescas de León. Ubicada muy cerca del Descargue Estrella, la Miguel Alemán y el Parque Hidalgo, se compone de callejones, escalinatas, rampas, coloridas casas, subidas y bajadas que le dan un estilo único... desgraciadamente, la delincuencia la ha afectado durante los últimos meses.
Uno de los casos más recientes, ocurrió el 12 de abril, cuando atacaron a balazos a una mujer de 28 años, en las calles de República del Salvador y Zacatecas. Sin embargo, ese no ha sido el único hecho delictivo que ha cimbrado las calles de la colonia en cuestión. Otro que fue bastante sonado ocurrió el 1 de febrero, cuando ocurrieron dos ataques armados que dejaron como resultado dos personas heridas y una fallecida, sobre las calles Sollano y Mina. El 28 de enero del 2026, ocurrió otro crimen que marcó a la gente de la colonia, cuando un hombre recibió un disparo que lo hirió de gravedad, para después morir en el hospital.
En síntesis: en los cuatro meses que van del año, han ocurrido tres hechos criminales por mes en dicha colonia, que más allá de la delincuencia, se alza como una de las más características de León. Lo cierto es que la gente que allí vive, en su mayoría adultos mayores, consideran que la colonia es un espacio desperdiciado por las autoridades, que bien podría rescatarse y convertirse en un punto turístico, pues sus callejuelas, sus casas pintadas de colores pastel, su simetría, sus rejas, sus barandales, le dan un estilo único en todo León.
Para Amelia González, quien tiene 63 años y ha vivido desde pequeña en la Obrera, es como un “Guanajuatito”, repleto de callejones y de escaleras que ascienden y permiten ver parte de la Zona Centro de León.
“Nos gustaría que tanto Ale (refiriéndose a la alcaldesa) y la gobernadora vieran lo que se le puede sacar (sic) a la Obrera. Muchas calles están olvidadas, y no solamente es delincuencia. Además de la seguridad, se tiene que ver lo que hay aqui”.
Lo cierto es que, según información del Archivo Histórico, es la quinta colonia más antigua de la ciudad, junto con Barrio Arriba, San Miguel, el Coecillo y San Juan de Dios. Roberto Pérez, también habitante de la colonia y ciudadano jubilado, apunta:
“Poco a poco la Obrera se ha ido quedando sola, y aunque hay delincuencia, viene de fueras (sic) aquí somos personas decentes, o jubilados ya de edad, o jóvenes chambeadores”.
Muchos vecinos recuerdan los años setenta y ochenta, cuando la actividad en la colonia era constante. Aquellos años en que los Baños la Lucita, con sauna y alberca, se llenaban de gente que iba a relajarse y a darse un chapuzón. Hoy en día están cerrados. En lo que muchos colonos coinciden, es en que León “voltee a ver” a la Obrera.