ENCUENTRO CON GOROSITO…
El presidente de los Estados Unidos de América, por enésima vez, vinculó directamente la seguridad nacional de su país con el control de la isla más grande del mundo, asegurando que el nuevo sistema de defensa aérea, denominado: “Golden Dome” (Cúpula Dorada), depende estratégicamente de su territorio.
Advirtió que no aceptará otra alternativa que no sea la soberanía de Washington sobre dicha zona. Dijo el mandatario textualmente: “Estados Unidos necesita Groenlandia para fines de seguridad nacional. Es vital para la “Cúpula Dorada” que estamos construyendo.
“La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), debería liderar el camino para que lo consigamos. Si no lo hacemos, Rusia o China lo harán ¡y eso no va a suceder! Militarmente, sin el vasto poder de Estados Unidos, gran parte del cual construí durante mi primer mandato, y que ahora estoy elevando a un nivel nuevo y aún más alto”.
En su mensaje Trump afirma, que la OTAN no sería una fuerza eficaz ni disuasoria ¡ni de lejos! Ellos lo saben y yo también. La OTAN se vuelve mucho más formidable y eficaz con Groenlandia en manos de Estados Unidos. Cualquier cosa menos que esto es inaceptable. ¡Gracias por su atención en este asunto!, externo el mandatario de la Unión Americana en sus redes sociales.
Trump dio a conocer este mensaje, posterior a que el Primer Ministro de Dinamarca anunciara que “reforzará” su presencia militar en el territorio ártico y que está en diálogo permanente con sus socios de la OTAN.
Mientras que el Primer Ministro de Groenlandia, Jens- Frederick Nielsen, afirmó sobre el futuro de la isla: “Si tenemos que elegir, preferimos Dinamarca”. El jefe de gobierno groenlandés rechaza la presión ejercida por los Estados Unidos y afirmó que la población de la isla no aceptará ningún cambio forzado, a su vez reivindicó la importancia del apoyo de la OTAN y la Unión Europea (UE), ante la crisis geopolítica que están atravesando.
La tensión expuesta por las autoridades groenlandesas y danesas, refleja la inmensa preocupación que ha generado en la isla el renovado interés de los Estados Unidos de América por esa región ártica estratégica.
Los pronunciamientos oficiales apuntan directamente a la defensa de su vínculo con Dinamarca, la relación con instituciones europeas y la pertenencia a la OTAN en medio de un panorama internacional marcado por disputas en torno a la soberanía y seguridad en el Océano Glacial Ártico.
Por su parte Alemania y Francia han anunciado el envío de efectivos militares a Groenlandia con el objetivo de incorporarse a una misión europea de apoyo a Dinamarca, en una nueva fase de la respuesta aliada a la escalada de tensión en torno a este territorio estratégico del Ártico.
Estados Unidos tiene una base militar permanente en la isla, con una presencia mínima de efectivos, actualmente son 150, contra 10 mil que llegó a tener en la época de la Guerra Fría.
Esta reducción de efectivos militares, contrasta con el creciente valor estratégico que Washington le atribuye ahora a Groenlandia, tanto por su posición geográfica estratégica entre América del Norte y Europa, como por el progresivo deshielo que abre a nuevas rutas marítimas y facilita el acceso a recursos naturales de la isla.
El presidente Donald Trump, anunció nuevos aranceles del 10% a partir del 1º de febrero para Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia en respuesta al despliegue militar de esos países en Groenlandia.
Este gravamen aumentará al 25% en junio y se mantendrá vigente hasta formalizarse un acuerdo de compra por parte de Estados Unidos de Groenlandia. Un total de 15 militares alemanes que se encontraban en “misión de reconocimiento”, abandonó inmediatamente Groenlandia, rumbo a Dinamarca.
Mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, expresó una gran preocupación por la acelerada militarización del Ártico por parte de la OTAN, en medio de los llamamientos de la Alianza Atlántica para incrementar el apoyo militar a Groenlandia.
La Cancillería rusa afirmó que no ve ninguna disposición dentro de la OTAN para abordar las cuestiones árticas de forma constructiva y que considera a la línea seguida por la Alianza Atlántica hacia la escalada de la confrontación en el Ártico como “contraproducente y sumamente peligrosa”.
Desde Moscú se afirmó que Rusia, como el Estado Ártico más grande, hace una contribución significativa al desarrollo de dicha región y de manera constante defiende la paz y la estabilidad en el Norte.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez