Carlos García/San Francisco del Rincón, Gto..- El Juez Décimo primero de Distrito de Guanajuato negó un amparo para que Química Central de México (QCM) reanude sus operaciones en el municipio de San Francisco del Rincón. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró la empresa por tener a cielo abierto 300 mil toneladas de residuos peligrosos.
El corporativo tramitó un amparo contra el cierre de sus instalaciones, realizada el 4 de junio del 2014, pero “el juez de la causa reiteró la legalidad de la medida de seguridad impuesta por la máxima autoridad ambiental”, informó la Profepa a través de un comunicado.
La Asociación de Grupos Ecologistas de León ha denunciado que durante 30 años Química Central de México contaminó el aire, suelo y mantos freáticos con las 300 mil toneladas de cromo hexavalente que tiene a la intemperie.
La empresa, ubicada en la carretera León-San Francisco del Rincón, también tenía depósitos clandestinos en las comunidades Los Pedroza y Las Huertas, han acusado los ambientalistas durante años.
La clausura de QCM fue por “la existencia de un caso de riesgo inminente para el medio ambiente, y del manejo y disposición inadecuada de residuos peligrosos”, recordó la Profepa.
Agregó que el cese de la producción estará vigente hasta que la empresa cumpla con todas las medidas correctivas, incluida el tratamiento y confinamiento adecuado de las 300 mil toneladas de cromo hexavalente.
“El amparo promovido únicamente ordena a esta Procuraduría justificar las medidas correctivas impuestas y las razones por las cuales se impusieron los diversos plazos enunciados en el mismo. La sentencia definitiva fue recibida por la Procuraduría el 13 de marzo del 2015”, detalla la dependencia.
La empresa operó ilegalmente por décadas, con la complicidad de los tres niveles de gobierno, porque no tiene permiso de uso de suelo, no cuenta con la autorización para manejar residuos peligrosos y porque era evidente el daño que causaba al ambiente, ha denunciado el ambientalista, Carlos Álvarez Flores.
Química Central tenía capacidad para producir 30 mil toneladas anuales de sulfato básico de cromo, 14 mil de bicromato de sodio, mil 500 de ácido crómico y 6 mil toneladas de aceites usados por la industria curtidora, química, de pigmentos, fotográfica, minera, vidriera, farmacéutica y metalúrgica.
El cromo hexavalente, uno de los residuos que generaban sus procesos, puede provocar cáncer pulmonar, de tracto gastrointestinal, incluso puede dañar el ADN y generar mutaciones genéticas, de acuerdo con estudios médicos.