ENCUENTRO CON GOROSITO…
El endeudamiento de las familias argentinas alcanza niveles alarmantes. La morosidad de los créditos familiares se cuadriplicó desde fines del 2023 y ya abarca a más de 20 millones de personas. La Confederación General del Trabajo (CGT), calificó la situación como una “pandemia” de sobreendeudamiento de las familias trabajadoras.
Una vez más, el endeudamiento de los hogares, volvió a ubicarse como el tema central del debate económico en la Argentina. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad de las familias se cuadriplicó desde fines del 2023, hasta alcanzar, el 17,5% de los créditos personales.
Un fenómeno que ya alcanza a más de 20 millones de personas que tienen deudas con instituciones bancarias y entidades no bancarias. El problema actual ya no se limita a quienes tomaron préstamos para grandes consumos.
Cada vez más hogares recurren al crédito simplemente para cubrir gastos cotidianos y llegar a fin de mes, en un escenario de condiciones de financiamiento que se presentan particularmente exigentes: las tasas de algunos créditos rápidos superan el 1000% anual. Lo anterior profundiza el riesgo que una deuda inicial se convierta en una cadena difícil de romper.
Frente a la expansión de la morosidad y el nivel de sobreendeudamiento de los hogares, la Administración que lidera Javier Milei rechazó cualquier tipo de intervención con referencia al mercado de crédito.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, desestimó la responsabilidad estatal en el deterioro del ingreso de la ciudadanía y definió la crisis crediticia doméstica bajo la premisa del libre mercado: “El tema de las deudas de los argentinos es un problema entre privados, porque nadie les puso una pistola en la cabeza para que se endeuden”, afirmó el secretario de Estado, responsable de la Economía.
Los indicadores que se manejan del sector revelan que entre el 70% y el 90% de los hogares en el territorio argentino mantiene compromisos financieros pendientes, con variaciones según cual sea la Provincia.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA), registra 6 millones de cuentas categorizadas como incobrables, cifra que empuja la tasa de morosidad general por encima de los promedios históricos del país.
La dinámica del consumo familiar en la República Argentina, experimentó una transformación estructural en el uso de los instrumentos de pago.
Las tarjetas de crédito empleadas históricamente para la compra de electrodomésticos, refacciones del hogar o materiales de construcción, pasaron a financiar el abastecimiento básico diario. Ante la imposibilidad de cancelar la totalidad de los resúmenes mensuales, dicha situación exige la toma de nuevos préstamos para cubrir los saldos adeudados.
Esta espiral de refinanciación desbarató la liquidez de la economía del hogar. Al prescindir de controles públicos sobre el sistema bancario, las entidades financieras fijan los costos de mora sin restricciones, dejando la relación entre los usuarios endeudados para comer y los bancos bajo la regulación del mercado.
Según informes elaborados por la Secretaría de la Defensa del Consumidor de la CGT, alrededor de 5,3 millones de personas tienen problemas graves para pagar sus deudas, contraídas en gran medida para cubrir gastos esenciales como la alimentación.
Hasta el momento el Gobierno del país sudamericano que lidera Javier Milei, no ha tomado algún tipo de medidas, que permitan ayudar a millones de argentinos a que puedan cumplir con sus compromisos financieros básicos.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez