ENCUENTRO CON GOROSITO
El presidente de la República Islámica de Irán, en las últimas horas ratificó la unidad institucional y desmintió las versiones sobre su renuncia al cargo.
“No renunciaré y continuaré la lucha”, enfatizó el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien también negó que existieran supuestas disputas con el líder supremo, Mojtaba Jamenei.
Ratificó Pezeshkian que permanecerá al frente del Gobierno. En un mensaje televisado a la población por la agencia de noticias estatal IRNA, el mandatario persa enfatizó que: “si fuera a renunciar, lo anunciaría públicamente. No renunciaré y continuaré la lucha”, declaró el presidente.
Durante su intervención, Masoud Pezeshkian también negó que hubiese algún tipo de disputas con el líder supremo, Mojtaba Jamenei, o con los estamentos militares, subrayando la existencia y el buen funcionamiento de una articulación constante entre las instituciones estatales iraníes.
El jefe de Estado persa aclaró que, ante cualquier eventual discrepancias, las Fuerzas Armadas responderían al mando del líder supremo por ser la figura de mayor jerarquía constitucional, subrayó el mandatario.
Dicho pronunciamiento por parte de Pezeshkian, surge tras la circulación de reportes de diversos medios de comunicación opositores al Ejecutivo iraní, los cuales sostenían que el jefe de Estado supuestamente había presentado en reiteradas ocasiones su dimisión al jefe máximo, Mojtaba Jamenei.
A su vez, durante el lanzamiento a la población, de la segunda fase del Proyecto Nacional Médicos de Familia y del Sistema de Remisión, el mandatario sostuvo que la nación islámica no busca elevar la tensión ni la inseguridad en la región.
Adicionalmente, Masoud Pezeshkian, enfatizó que la Administración recurrirá a todas sus capacidades para resguardar la seguridad interior, la integridad territorial y los intereses nacionales, identificando la salud pública y el fortalecimiento de la resistencia interna como bases del poder estatal.
Las posturas del mandatario iraní se dan tras una serie de enfrentamientos militares iniciados con los ataques coordinados provocados por los Estados Unidos de América y el Estado de Israel, el sábado 28 de febrero del año en curso.
Estos ataques han dejado un saldo superior a 3000 fallecidos y más de 20.000 heridos según cifras de Teherán.
Tengamos presente que la confrontación en la zona se profundizó a partir del 8 de julio tras la finalización del alto el fuego, por parte de Irán y el Gobierno de Estados Unidos, lo que desencadenó bombardeos en territorio iraní y respuestas armadas contra instalaciones militares estadounidenses en la región de Medio Oriente.
Estas acciones militares han comprometido la navegación en la vía estratégica del estrecho de Ormuz, punto clave para el suministro energético global y el comercio internacional y condiciona eventuales progresos en negociaciones futuras.
Con respecto a cómo se ejerce en poder en Irán, en la cima se encuentra el líder supremo Mojtaba Jamenei, quien asumiera el cargo luego que su padre Alí Jamenei fuera víctima de los ataques a Teherán.
Es el responsable de delinear y supervisar las políticas generales del Estado y además es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y controla las operaciones de seguridad e inteligencia, por lo que él sólo puede declarar la guerra o paz.
Mientras que el presidente es el segundo funcionario de mayor rango en Irán, después del Líder y es el responsable de la implementación de la Constitución y, como Jefe del Ejecutivo, del ejercicio de los poderes ejecutivos, con excepción de aquellos asuntos que se relacionen directamente con el Líder.
Circulan versiones que después de la muerte de Alí Jamenei, y del desarrollo que ha tomado el conflicto bélico, la Guardia Revolucionaria Islámica actualmente ha concentrado la mayor parte del poder en su organización.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez