ENCUENTRO CON GOROSITO…
Tengo en mis manos el último libro del escritor e historiador español, Pedro Pascual Ramírez, su título: Malinalli: Historia de una rebelde. Más allá de su contenido que posteriormente describiré, me encuentro al abrirlo con dos sorpresas, la dedicatoria del mismo y que se me presenta como el “culpable” de la escritura del mismo, al haberlo dotado de “periódicos, revistas y libros en PDF”, sobre el tema.
Debo comentar que semanalmente tengo el honor mantener una comunicación “epistolar”, obviamente vía correo electrónico, con quien llamo “mi amigazo”, en la que intercambiamos información, documentos, libros y opiniones sobre temáticas culturales y políticas de la realidad de México, España y el mundo.
Posteriormente dice el escritor sobre el tema: encontrando en su mayoría tanta inconcreción, mentiras y tergiversación que me he visto en la obligación de intentar escribir un libro reivindicador sobre la verdadera historia de la qué, erróneamente o con mala intención llaman Malinche, explicando el significado del término “malinchismo”.
En una reunión que había convocado a sus 5 fieles amigos, en Petrer (Alicante- Comunidad Valenciana), de la Peña, “Los Pitarras”, para contarles de la aventura que emprenderá para escribir su obra reivindicadora de Malinalli- Malinche-Doña Marina, viajará en el tiempo a través de su mente, con los servicios del mejor de los hechiceros de Catemaco (Veracruz- México), Mateo y su ayudante Prudencio.
Explica a sus amigos, sobre un término que le ha hecho mucho daño a la figura de Malinalli: Malinchismo, según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), “actitud de quien muestra apoyo a lo extranjero con menosprecio de lo propio”.
Indudablemente, Pedro Pascual como buen Caballero español subraya a sus amigos: “Nunca es tarde para rehabilitar el recuerdo de esa gran mujer, pues no existe olor más desagradable que el de la mendacidad. Los convencidos o engañados necesitan ver o al menos oír cosas verdaderas para desenmascarar o desenterrar todo lo que de forma tan mal intencionada les han inculcado, ya que, para algunos desaprensivos, la ignorancia es una bendición”, subrayó.
Pero, ¿quién es Pedro Pascual Ramírez?, historiador, escritor, muy joven fue ganador del importante premio del programa “Doble o nada” que se emitía los domingos por la Televisión Española, escogiendo el tema de Hernán Cortés para ser interrogado.
Su obra escrita, está conformada por las novelas históricas: Morir en Guanajuato, Una tarde de septiembre y dos libros de cuentos: El reino de Zora y La aventura de la torre Oscura, escritos para sus hermosos nietos. También ha incursionado exitosamente en el género poético con la obra titulada: Esbozos entre el amor y la poesía.
Se ha especializado en el subgénero de la novela histórica, poniendo principal énfasis a la temática de México desde la etapa que corre de la Conquista a la Independencia. La novela, Malinalli: Historia de una rebelde, fue galardonada en el importante certamen: XI Premio Hispania de Novela Histórica.
Ya casi tiene terminada una obra sobre la vida del Capitán extremeño Hernán Cortes, que abarca tres tomos. Además, es importante destacar que el historiador Pedro Pascual Ramírez, ha viajado varias veces a México y profesa un gran afecto por nuestro país.
Sin lugar a dudas en Mallinalli (Flor en la hierba) se han posado una serie de miradas, de ideologías en pugna de prejuicios, sesgos e intereses propios todas volcadas en la figura más enigmática de la conquista de México.
Desde una mujer ejemplo por emanciparse ante un sistema doblemente patriarcal, “de ser una esclava a la gran traductora” como la llamó la hoy presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, hasta los forjadores de la identidad nacional mexicana que la esgrimen como el arquetipo de la traición a la patria.
Una de las formas más interesantes de acercarse a Malinalli, es la literatura en su sub- género de novela histórica. Tengamos presente que en La historia verdadera de la conquista de la Nueva España, su autor, Bernal Díaz del Castillo, el soldado cronista, le consagra un capítulo entero de su obra.
Pedro Pascual inicia su viaje exitoso y la verá nacer, es más desde ese momento luchará por su vida. De origen social noble, aunque desde niña fue transformada en esclava, Pertenecía a la aristocracia indígena.
Luego de ser regalada a los castellanos como esclava, con el tiempo, con Cortés será la traductora, “la lengua”; fue la “constructora” de las alianzas que en gran medida hicieron posible la Conquista misma, en ese contexto histórico destacará Malinalli.
En ese sentido hay que tener presente que para ella el último Tlatoani o “rey” Moctezuma, representaba la tiranía azteca que asesinó a su amado padre y en ningún sentido a un hermano de sangre, esto rompe la versión estereotipada que se ha querido imponer para atribuirle el papel de traidora a los suyos.
Malinalli aprovechó la ocasión de ser posteriormente la traductora y brazo diplomático de Cortés, ante los diferentes pueblos para vengarse del tirano Moctezuma que por tanto tiempo oprimió a los pueblos que sometía, incluso por las denominada “guerras floridas”, que les proveían a los aztecas, sus víctimas para sacrificar a los dioses, entre los que se encontraba el pueblo a que ella pertenecía.
Pedro Pascual, en su viaje, nos muestra como aquella adolescente, entregada junto a otras 19 a Cortés como regalo para apaciguarlo después de la batalla de Centla (primera victoria española ante los maya- chontales) como esclavas, irá mostrando sus habilidades lingüísticas y diplomáticas adquiriendo un rol de cada vez mayor importancia que le devolvería un rango social alto, pronto Malinalli será motivo de admiración tanto entre los indígenas como entre los castellanos.
En Veracruz, ante los emisarios de Moctezuma, nahuablantes, Doña Marina como sería llamada posteriormente por los españoles al ganarse su respeto, irrumpió, para empezar a brillar con luz propia, con su traducciones y artes diplomáticas a Cortés. También se dice, que aprendió castellano en un día, aunque Pedro Pascual nos cuenta que su maestro Orteguilla, el joven paje de Cortés, le dedicó más tiempo, él le enseñaba español y ella náhuatl.
A Cempoala, la capital totonaca llegó la noticia de haber perdido la batalla con los castellanos, la alianza con los totonacas será gestada, como tantas otras en el futuro, gracias a la lengua de Malinalli y sus dotes diplomáticas, al igual que posteriormente en esa marcha a México- Tenochtitlán o Timisititán como le llamaba Hernán Cortés.
Luego el encuentro con los tlaxcaltecas con quienes Cortés luchó despiadadamente para después aliarse con ellos contra sus enemigos aztecas, que a pesar de la cercanía territorial que tenían con Tenochtitlán, mantenían su independencia.
Pese a los combates, encarnizadas luchas e impresionantes marchas, habrá momentos donde Pedro Pascual nos cuenta haber escuchado como Cortes le dirá a la traductora en la intimidad: “Eres preciosa Marina”, le dice Cortés en un susurro.
Posteriormente en Cholula, aliada de los aztecas, se producirá en la ciudad sagrada (la casa de Quetzalcóatl), la denominada matanza de Cholula. El Capitán Malinche (denominación de los nativos a Cortés) fue prevenido que sería atacado por los cholultecas, incluso trataron de disuadirlo para que no pasara por ahí y éste decide hacerlo para no mostrar flaqueza.
Le piden los cholultecas, que no entre con los tlaxcaltecas los que quedarán acampados en las afueras. Ante reiterados avisos sobre una supuesta emboscada preparada en su contra, Cortés decide atacar como medida preventiva y la ciudad es incendiada.
Llegará esa noticia a Tenochtitlán y aterrorizará a sus líderes. Al llegar a Tenochtitlán, nos comparte Pedro Pascual, Malinalli se enfrentará al hombre cuya entronización fue la causa de su mayor desgracia, el asesinato de su padre. Vendrá con el tiempo el lamento de Moctezuma, reconociendo que los dioses los han abandonado.
Luego de batallas, traiciones, entre los mismos castillas, rey cautico, engaño de Moctezuma, construcción y quema de navíos, noche triste, Cortés y el ahuhuete, noche victoriosa,mucha, muerte, mucha sangre y más se producirá la caída de Tenochtitlán y lo que para los pueblos aliados con el Capitán Malinche (así le llamaban los indígenas a Cortés) significaría la libertad del yugo de los aztecas.
Allí surgirá lo que en una carta le propuso Cortés a Carlos I, la que escribió mucho antes de conquistar el Imperio azteca, lo que muestra pese a las dificultades vividas y por venir, su fe inquebrantable, tanto religiosa como militar:
[…] por lo que he visto y comprendido, cerca de la similitud que toda esta tierra tiene a España, así en la fertilidad como en la grandeza y fríos que en ella hace, y en muchas otras cosas que equiparan a ella, me pareció que el más conveniente para esta dicha tierra era llamarse La Nueva España del mar Océano, y así, en nombre de Vuestra Majestad, se le puso aqueste nombre. Humildemente suplico a Vuestra Alteza lo tenga por bien y mande que se nombre así.
Será la Nueva España, que siglos después (1803-1804), el ilustre pensador, geógrafo, naturalista y explorador alemán, Alexander Von Humboldt, la describirá como: “La región más rica, ilustrada y urbanizada de América”.
De ahí que Pedro Pascual escribirá: ¡Tenochtitlán! Hermosa y poderosa; invencible e inaccesible; temida y respetada; los dioses se levantaron y ellos te destruyeron; pero alrededor de tus ruinas se alzaron muchos pueblos, tantos, que terminaron formando una gran nación que empezó con el nombre de la Nueva España para acabar llamándose ¡México!
El conquistador generalmente evita nombrar en los documentos a Malinalli, como en sus Cartas de Relación a Carlos V, como una forma de minimizar el destacado papel que cumplió en la Conquista y ensalzar el propio.
Malinalli nos muestra el historiador- escritor, Pedro Pascual, en su travesía que no se trata de una figura aleatoria, marginal o accesoria como quisiera hacerle creer Hernán Cortés a Carlos V, sino de una pieza clave en la Conquista de México y del surgimiento del mestizaje, sobre todo en sus dimensiones simbólicas.
Seguramente la Malinche, Malinalli o Doña Marina, seguirá provocando sentimientos encontrados y discursos antagónicos en este siglo XXI, pero estoy convencido que la obra que nos presenta Pedro Pascual Ramírez, sin duda es un gran aporte a la reivindicación de la figura de esta mujer indígena que representara un papel clave en la conquista y construcción del México de hoy.
Reflexiona el historiador- escritor al final de su novela: Y yo habiendo asistido a cuanto he contado, me termino por preguntar: Malinalli y Cortés. ¿Quién se aprovechó de quién? ¿Él de ella o ella de él? ¡México de los dos para poder nacer!
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez