PROTEGE MERCEDES GRANADOS AHUEHUETE MILENARIO

Bernardo Monroy//San Francisco del Rincón, Gto.-En la comunidad de Las Fuentes, en San Francisco del Rincón, se encuentra el árbol más grande e impresionante del municipio. Es un ahuehuete que, de acuerdo con los lugareños, tiene alrededor de 800 años. La guardiana de este titán milenario es la señora Mercedes Granados, quien se ha encargado de cuidarlo, pedir apoyos y promoverlo.

En el mes de julio, dedicado a los árboles, es momento idóneo para recordar uno de los más hermosos de San Francisco del Rincón: el imponente ahuehuete que se encuentra en la reserva del Sabino.

Hoy en día, caminar por los alrededores de El Sabino, es una experiencia en la que converge la cultura, la ecología y el amor a la naturaleza. La señora Mercedes Granados,  quien en entrevista habla a detalle sobre este, uno de los más hermosos (e intensamente verdes) lugares del municipio sombrerero que tiene mucho qué ofrecer.

No es exagerado decir que se trata de un árbol inmenso: mide 35 metros de altura y 14 metros de diámetro en su tronco. El diámetro de la copa es más de 30 metros de cobertura de sombra.

Granados recuerda que la zona conocida como El Sabino estaba completamente en ruinas, sumamente maltratado. Tal cómo lo evoca en sus palabras: “era dañado por las personas que lo visitaban y pues no lo valoraban. Trepaban en él, rompían sus ramas, dejaban basura, tiraban todo. Era mucho, mucho el desastre. Repito: Muy bonito, pero lamentablemente la gente que lo visitaba pues no lo valoraba”.

Entonces, Mercedes fue electa comisaria del lugar, y supo que esa era su oportunidad de rescatar el lugar y mejorar el entorno. “pensé y dije: es el momento de darle vida a este lugar, que aunque tiene vida, está sin vida, y fue en ese momento que decidí aventarme al ruedo sin saber que realmente era un compromiso”.

Así, empezó a pedir apoyo al municipio y a diferentes empresas de San Francisco del Rincón, demostrando, y enseñando, que el árbol tiene cientos de años. Hoy en día participa en varias actividades, como el maratón que se llevó a cabo el domingo 19.

“Ahora ya soy excomisariada, pero sigo aquí en este majestuoso lugar colaborando. No lo quiero dejar”, concluye Granados. “Estos lugares son únicos, son irrepetibles, no los podemos ni debemos dejar. Tenemos que cuidarlo, que preservarlo, que mantenerlo por muchas”.

A lo largo de la historia de la literatura y la mitología, los árboles simbolizan la eternidad, y el vínculo con lo divino. Basta recordar la ceiba, de la cultura maya, el Yggdrasil de la mitología nórdica o los ents en el imaginario de ‘El Señor de los Anillos’ de Tolkien. Seres vivos como El Sabino refuerzan este concepto.

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