Kuali/León, Gto.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) adquirió un tomógrafo de alta tecnología que funciona con Inteligencia Artificial (IA), agiliza la atención a la población y aporta mayor precisión en los diagnósticos.
El aparato se encuentra en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 21, de la ciudad de León y la inversión fue de 29 millones de pesos.
“Orgullosamente estamos adquiriendo este tomógrafo de última tecnología, de 256 cortes, que beneficia a la población derechohabiente con una magnitud incalculable en cuestión de la rapidez, los estudios se hacen mucho más rápido, reciben menos radiación los pacientes y tenemos un diagnóstico más certero y oportuno”, difundió en una comunicado la jefa de Departamento de Radiología e Imagen en el hospital, doctora Nancy Cortés Flores.
Indicó que, el nuevo tomógrafo cuenta con diferentes programas que apoyan a diversas especialidades médicas. “Los pacientes nos agradecen en cuestión del tiempo, principalmente en el área de pediatría, ya que atendemos también desde neonatos hasta los 17 años, pero como es rápido el estudio, que dura tres segundos, ya no tenemos que acudir al anestesiólogo para sedar al paciente, porque con que el paciente se quede tres segundos quietos se hace el estudio, lo que ha permitido avanzar más rápido y brindarles atención oportuna para su diagnóstico”, dijo la médica del IMSS.

Señaló que con este equipo de vanguardia se pueden realizar tomografías de cráneo, cuello, tórax, abdomen, angioTAC de cada parte del cuerpo, con una mejor resolución, ya que se involucran alrededor de cuatro mil imágenes.
Otra gran ventaja, es poder realizar cardioTAC para la especialidad de Cardiología en el propio hospital, ya que anteriormente se tenía que trasladar a otros hospitales cuando se requería algún estudio.
Resaltó que los médicos radiólogos pueden realizar una interpretación más concisa y oportuna como apoyo para todas las especialidades con las que cuenta el hospital.
El tomógrafo cuenta con imagen en tercera dimensión, lo que permite ver exactamente dónde se encuentra el daño para calcular el volumen de la lesión; además, disminuye la radiación en zonas más vulnerables del paciente, para evitar riesgos secundarios.
