Bernardo Monroy/León, Gto.- Después de 3 partidos invicto, México jugó contra Inglaterra en octavos de final. En León, miles de ciudadanos contemplaron el partido. Ya fuera en sus hogares, en bares, en restaurantes, o en la Plaza Expiatorio, donde estuvo abarrotado de gente de todas las edades quienes tenían el sueño de que México ganara.
Pero, para su infortunio, no fue así.
Fue un partido reñido. Intenso. Lleno de tensión, pero también de esperanza. Sin embargo, en toda la Plaza Expiatorio, donde cientos de leoneses se congregaron para ver en la enorme pantalla el juego entre Inglaterra y México, se sintió la tristeza y la decepción, pues la Selección tricolor perdió en un 3–2. Así, el país llamado antiguamente Albión, derrotó al que hace siglos fue conocido como Tenochtitlán.
Después de que, durante semanas, millones de mexicanos en todo el país gritaran la ahora icónica frase “¿Y si sí…?” La respuesta, en el partido de octavos de final del Mundial 2026 fue un nada esperanzador: “Pues no”.
Desde días previos al partido hubo tensión y expectativas altas. Hubo quienes profetizaron que México perdería, pues históricamente, en otros partidos, los ingleses han sido vencedores. Pero también, quien confió en que saldría ganador tras previos partidos en los que quedó invicto: Sudáfrica, Surcorea, Chequia.
Lo cierto es que para Inglaterra no fue sencillo. Desde que se anunció que sería el país que jugaría contra el equipo nacional, empezaron los memes que hacían alusión a cada país: The Beatles contra Los Temerarios. El Chavo del 8 contra Mr. Bean. Los magos de Hogwarts contra Catemaco, y desde un aspecto mítico, la Serpiente Emplumada, Quetzalcóatl, contra el Rey Arturo blandiendo la espada Excalibur.
EMPIEZA
Finalmente llega el día. Desde la noche de sábado la gente se congrega en la Plaza Expiatorio. Hay quienes acampan. Otros hacen fila desde temprano. Todos quieren apoyar a la selección mirando la transmisión en vivo. Desde las 5:00 empieza el ambiente y la alegría. La gene hace sonar trompetas, otros matracas. Muchos juegan con el spray que suelta espuma. Otros cantan canciones como ‘La Chona’ o bailan ‘Payaso de rodeo’. Hay esperanza y enormes expectativas.
A las 19:00 el partido comienza. Los jugadores de ambas selecciones salen al campo. Cuando se entonan los himnos de respectivos países, hay unos minutos de solemnidad, pero son los únicos. Después, la fiesta sigue.
Primeros minutos: cargados de tensión, pero también de sueños y anhelos. Todo mundo sabe que Inglaterra no es nada fácil. Después de todo, es el país cuna del futbol, y sus inmigrantes trajeron este deporte a México en el ahora pueblo mágico de Real del Monte, a finales del siglo XIX.
Entonces ocurre. El primer gol de Inglaterra. Poco después, el segundo. Son casi las 8:00 de la noche. La oscuridad (literal y metafórica) se cierne sobre la enorme pantalla donde cientos de personas la ven sentados o de pie, una oscuridad digna del Mordor de Tolkien.
En el medio tiempo, Maná canta un cover de ‘El Rey’ de José Alfredo Jiménez. En Guanajuato es recibido con una lealtad ilimitada.
Entonces, llega la esperanza, cuando México anota un gol. Luego otro. Pero al final, los británicos vencen 3-2.
Miles de leoneses caminan por la calle Madero. Hay quienes de todos modos celebran. Pero México ha quedado fuera del Mundial 2026. "Somos de la misma materia de la que están hechos los sueños, y nuestra pequeña vida está rodeada de sueños", advierte en ‘La Tempestad’ William Shakespeare, el mejor escritor del país contrincante.