VIVEN DOMINGO ENTRE MUNDIAL Y DÍA DEL PADRE

Bernardo Monroy/León, Gto.- El día del padre 2026 fue celebrado por todos los progenitores y sus familias con especial fascinación, pues coincidió con los partidos de la Copa del Mundo. Desde elegantes restaurantes en la Zona Dorada de León hasta modestas fonditas, los papás disfrutaron su día entre goles anotados y regalos.

Sin embargo, hay lugares donde los padres de familia pasaron el día trabajando de forma constante. Muchos de ellos son importantes pilares de su entorno y su sociedad, y la mejor manera de percatarse de ello es en el tianguis La Línea, el punto de comercio dominical más importante de León.

En la Línea, abundan los puestos dedicados a la venta de parafernalia mundialista: que los balones, que los álbumes, que las estampitas, que las playeras de las selecciones tanto de México como de otros países, cuyo precio general es de 450 pesos. Hay para todos los gustos: Japón, Inglaterra, Argentina. Poco a poco, la gente las compra, pero como es de esperarse, la verde del Tri es la más requerida y gustada, sobre todo porque el próximo miércoles jugará el equipo tricolor.

Algunos padres de familia son invitados a desayunar. Hay pizza, hay hot dogs y paninis, pero también tacos, pozole y birria. Los sabores y los gustos son de elección de papá.

Por su parte, hay papás que trabajan en el tianguis. Tal es el caso de J. Concepción Zaragoza, delegado de la Línea de Fuego y directivo. A sus 17 años fue padre, y hoy en día, con 72, sigue trabajando de manera constante. Explica su responsabilidad:

“Como delegado, en la mañana estoy al pendiente de la zona. Llego a las 6:00 o 6:30 de la mañana. Van llegando los compañeros, los que ya tienen lugar fijo, y se instalan. También vienen personas por primera vez, o que se les llama "rolantes", que no tienen lugar fijo. A las 8:30 repartimos los espacios que quedan pendientes”.

Es padre de 4 damas y 2 caballeros, todos mayores de edad, y ninguno de ellos cayó en el vicio, cosa que Concepción dice con orgullo. El domingo, sus hijos le celebrarán después del trabajo. “como en todas las familias, hay disgustos, hay regaños, hay de todo; pero, afortunadamente, mis hijas y mis hijos son muy trabajadores. Doy gracias a Dios por eso”.

Otra historia es la de Felipe Bernal, quien tiene diez años trabajando en el famoso tianguis. Se dedica a la venta de funkos y figuras de lego. Fue gracias a sus dos hijas, que actualmente son veinteañeras, que encontró un nicho de mercado. El negocio ha sido un vínculo familiar que continúa creciendo.

“Al principio no conocíamos, sabíamos lo básico de superhéroes. Pero ellas empezaron con las cosas de anime y demás, y nos empezaron a enseñar de ahí empezamos a conocer más, hasta que pues ya tenemos varios monos aquí. También encuentran Legos y tenemos venta de inciensos también”, dice.

Felipe pasará el día del padre como muchos otros como él: con el cariño de su familia.

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