‘Bernardo Monroy/San Francisco del Rincíon, Gto. Soy del Puño’ es uno de los grupos de teatro comunitario más destacados de San Francisco del Rincón. Durante años, han unido a la gente de dicho barrio con el arte. Por desgracia, han enfrentado adversidades inmensas, ligadas a la violencia que vive el municipio. La primera, el asesinato del adolescente Giancarlo en enero del año pasado. La segunda, la pérdida de otra vida ocurrida durante el ataque armado del pasado martes 17.
Aunque el Secretario de Seguridad de San Francisco del Rincón, Abel Márquez, asegura que en el municipio no hay una crisis de seguridad, para la gente y para sus artistas, la situación es muy diferente.
Pese a todo, siguen adelante, viviendo la frase de William Shakespeare que afirma: “el mundo es un escenario, y los hombres y las mujeres, meros actores”.
Rosa Elena Romero, directora teatral y dramaturga que ha hecho del Puño, una de las colonias más conflictivas de San Francisco, habla en entrevista sobre lo que para ella representa actuar en medio de un entorno complicado. A haber enfrentado dos pérdidas en medio del crimen.
Aunado a lo anterior, a finales de enero en el Puño hubo una balacera y murió asesinado un familiar de las muchachas del municipio. El martes la violencia fue in crescendo, cuando en la colonia Renovación, muy cercana al Puño, uno de los niños del colectivo resultó herido, y Giovanni, un familiar de los pequeños fue asesinado. Tenía 24 años.
“Siento qué, a diferencia de otros hechos criminales, este es muy triste, porque había muchos niños. Yo lo siento como un mensaje de odio a la niñez y adolescencia. Nos sentimos vulnerados, sentimos que la violencia nos está echando de un espacio seguro que es un parque. Es invasivo, terrible, sobre todo para el teatro comunitario”, señala Rosa.
Concluye de manera lapidaria: “El teatro no es a prueba de balas”.
Pese a todo, siguen en pie, ante el público y el escenario.
TELÓN ABIERTO
El grupo comenzó hace 8 años, y se enfoca en infancias y adolescencias. Empezaron haciendo teatro de títeres y obras de teatro pequeñas, haciendo instrumentos musicales con basura, y hoy en día han tenido proyección en festivales estatales y nacionales como “De la Nueva Normalidad a la Nueva Producción” durante la pandemia y el Encuentro Estatal de Teatro.
“Trabajamos en la calle porque hay mucha más libertad, y porque para muchos niños es importante resignificar el espacio público con teatro”, señala Rosa.
Pero en enero de 2025 llegaría el primer golpe, cuando en un ataque armado asesinarían a Giancarlo, adolescente de 14 años integrante de su grupo. Así, montaron la obra ‘¿A dónde van los niños?’ a manera de homenaje, pero también de protesta ante la creciente inseguridad en el municipio y Guanajuato. También, han realizado obras recordando la labor de las mujeres tejedoras de sombrero.