Bernardo Monroy/San Francisco del Rincón, Gto.- Como cada año, San Francisco del Rincón vivió una de sus tradiciones más arraigadas, memorables y ‘prendidas’: se trató de la tradicional quema de brujas, un evento que reunió a más de seis mil personas para evocar una leyenda que refuerza 419 años de la historia del municipio.
Cada 20 de enero, San Francisco del Rincón celebra su aniversario. Como en todo municipio, ocurre un acto protocolario, una sesión solemne y un reconocimiento a los ciudadanos destacados. Pero en esta ciudad, ocurre un evento particular y único: en el Palacio Municipal se cuelgan tres brujas de carrizo que son quemadas, ante el júbilo y la alegría de la población, quienes, gritando, celebrando, completamente eufóricos, incitan:
“¡Que las quemen!”
Poco a poco, la triada de hechiceras arden en llamas, para después dar paso a los fuegos artificiales. Cada una representa los cuatro siglos y fracción de la ciudad.
Las brujas guardan la imagen arquetípica que hemos visto en miles de películas: desde la malvada antagonista de ‘El Mago de Oz’ hasta las tres pitonisas de ‘Macbeth’ de Shakespeare: delgadas, encorvadas, de nariz ganchuda, vestidas de negro y con nariz afilada. Montadas en sus viejas escobas.
En la edición de la quema de brujas del 2026, el evento empezó de manera formal a las 8:00 de la noche. Miles de personas aguardaban, pues después de que ardieran las figuras, cantaría Manuel Mijares como el artista invitado. Cae una lluvia, pero eso no impide que la gente contemple el espectáculo: ya sea con impermeables o con paraguas, siguen viendo a las figuras colgando de Presidencia Municipal.
La primera bruja ardió de manera veloz y constante. Su cuerpo de carrizo y papel cayó al suelo, que era protegido por gente de Protección Civil. Solamente quedó colgando el sombrero puntiagudo. La segunda no tarda en arder, y es cuando los ánimos se disparan. Al ritmo del ‘Huapango’ de Moncayo, la tercera se enciende en llamas, precedidas por una sonora explosión.
Finalmente, un espectáculo de juegos pirotécnicos ilumina el lluvioso y nocturno cielo francorrinconés. Para concluir la noche del 20 de enero, se contó con el espectáculo de Mijares, que interpretó éxitos como ‘Corazón salvaje’.