Alicia Arias/León, Gto.- Fortalecer las cadenas de suministro, homologar normas y unir capacidades productivas son claves para que la industria latinoamericana del cuero-calzado se mantenga competitiva frente a los desafíos globales.
Esa fue la conclusión de líderes empresarial durante el panel Integración Regional y Colaboración Intrarregional, celebrado en el marco del XXVII Foro Latinoamericano de Calzado en la ciudad de León, Guanajuato.
El líder nacional del sector cuero-calzado en México, Juan Carlos Cashat Usabiaga, quien preside la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) y la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (Canaical), destacó que los latinoamericanos productores de calzado conforman el segundo bloque más importante del mundo, por lo que urge “fortalecer alianzas y compartir mejores prácticas para enfrentar el comercio desleal”.
El coordinador del Grupo de Cámaras Latinoamericanas de Calzado (ACCAL), Daniel Risafi, propuso mapear la oferta productiva de cada país para impulsar las exportaciones, principalmente al mercado estadounidense, y robustecer las cadenas de valor; mientras que el dirigente de la Cámara de la Industria de la Curtiduría (CICUR), Vicente Lahud Martínez, coincidió en que la importancia de de reducir la dependencia de insumos asiáticos mediante un inventario regional de capacidades productivas.
La secretaria de Economía del estado de Guanajuato, Claudia Cristina Villaseñor Aguilar, quien fungió como moderadora del panel, comentó que la integración regional de la industria del cuero-calzado implica fortalecer vínculos económicos, comerciales, sociales y culturales, sumando capacidades para enfrentar los retos globales. “La colaboración intrarregional requiere gobiernos, empresas, asociaciones y ciudadanos comprometidos con ventajas estratégicas para el bienestar colectivo”, subrayó.
Hacia una estandarización latinoamericana del calzado
Uno de los puntos más debatidos fue la necesidad de unificar criterios técnicos y normativos. Juan Carlos Cashat propuso la creación de un Sistema de Normas Base para América Latina que facilite el comercio intrarregional y agilice las exportaciones.

Daniel Risafi sugirió implementar un Registro Único de Técnicas de Calzado con etiquetados, hormas, materiales y tallas estandarizadas; en tanto que Vicente Lahud propuso un Pacto Latinoamericano de Estandarización para que materiales y productos terminados fluyan libremente, recuperando soberanía industrial frente a Asia.
Innovación y sostenibilidad como ejes de cooperación
En materia de innovación, los panelistas coincidieron en que la transferencia de conocimiento no solo proviene de laboratorios, sino también de ferias, foros, escuelas técnicas y la experiencia de las empresas.
El líder de la industria en México destacó que la especialización acelera procesos y fortalece la competitividad global, y el líder dirigente de los curtidores en León destacó que compartir tecnología es vital, ejemplificando con la necesidad de desarrollar soluciones conjuntas ante el estrés hídrico.
El panel concluyó que, sin descuidar los mercados internos, el calzado latinoamericano debe arriesgarse a conquistar nuevos destinos.
“La salvación de nuestra industria vendrá de la colaboración y de pensar diferente, dejando atrás viejas prácticas”, fue la conclusión.