TRUMP AMENAZA A RUSIA CON MÁS SANCIONES ECONÓMICAS

ENCUENTRO CON GOROSITO…

El 47º presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, amenazó a Rusia con imponer mayores sanciones económicas si Moscú no logra un acuerdo que termine con la guerra en Ucrania.

El mensaje emitido por el mandatario en Truth Social: “Si no llegamos a un trato”, y pronto, no tendré otra opción, que imponer altos niveles de impuestos, aranceles y sanciones a todo lo que Rusia venda a Estados Unidos y a otros países participantes”.

“¡Terminemos con esta guerra, que nunca habría comenzado yo si fuera presidente! Podemos hacerlo de la manera más fácil o de la manera difícil, y la manera fácil siempre es mejor”, agregó Trump en su mensaje.

Recordemos que Trump en campaña había dicho que sería capaz de finalizar la guerra entre Rusia y Ucrania, en sólo un día si obtuviera un segundo mandato en la Casa Blanca. Este mensaje de Trump con destinatario en el Kremlin, deja ver claramente sus intenciones de emplear medidas económicas contundentes contra Rusia.

La presente declaración es el esfuerzo más directo y visible de Trump para buscar el fin del conflicto en Ucrania. Sin embargo, también subrayó su interés en mantener buenas relaciones con Rusia, así se interpreta en este mensaje suyo: “Amo al pueblo ruso y siempre tuve una muy buena relación con el presidente Putin”.

Aunque debemos tener presente que,  desde el inicio de la guerra en el 2022, las relaciones económicas entre Rusia y la Unión Americana están debilitadas, de ahí que la amenaza arancelaria de Trump en cuanto a su posible efectividad, resulta incierta. 

Datos proporcionados por la Oficina del Censo, dicen que el año pasado Rusia exportó 2900 millones de dólares en bienes a Estados Unidos, cifra diez veces menor a los 29.600 millones de dólares en el 2021, antes que estallara el conflicto bélico con Ucrania.

De todas formas, Estados Unidos ha afectado a la economía rusa significativamente, mediante sanciones generalizadas, muchas de ellas replicadas por otros países. Estas incluyen esfuerzos para limitar el precio del petróleo exportado por Rusia y la exclusión de los bancos rusos del sistema de pagos internacionales SWIFT.

Si bien Moscú logro evitar un colapso económico adaptándose a las sanciones y transformándose en una economía enfocada en la guerra, nuevas medidas podrían incrementar la presión justo en un momento en que las bases económicas rusas muestran signos de debilidad.

En los últimos meses la economía rusa ha enfrentado una inflación persistentemente alta, escasez de mano de obra y altas tasas de interés históricas que llegaron al 21%.

Es posible que una estrategia que pudiera adoptar Donald Trump sería la de imponer sanciones adicionales al sector petrolero ruso, incluyendo a importante empresas como Rosneft y Lukoil. Recordemos que durante los últimos días de la administración de Joe Biden, se establecieron sanciones contra  dos grandes productores de petróleo rusos.

Obvio es decirlo que este tipo de medidas afecta directamente a la industria petrolera rusa, la que ha sido crucial para sostener el financiamiento de la guerra, por Moscú. En los últimos años, los ingresos derivados del petróleo y el gas han representado entre un 30 y 50% del presupuesto federal de Rusia.

También el presidente Trump podría sancionar a terceros países, incluyendo refinerías de China que adquieren petróleo ruso o puertos de India que lo reciben. También se integrarían a la lista negra bancos que gestionen pagos rusos en China y otros países, dificultando aún más la capacidad de Rusia para costear importaciones, lo que agravaría la inflación.

Sobre las posibles nuevas sanciones económicas de EE.UU. A Rusia, Alexandra Prokopenko, ex funcionaria del Banco Central de Rusia y actual integrante del Centro Carnegie Rusia Eurasia en Berlín, comentó que “cualquier tipo de sanciones traerá dolor y aumentará los costos para la economía, pero es poco probable que hagan que Putin cambie sus objetivos en Ucrania”.

Pese al gran número de pérdidas en combate, tanto humanas como materiales, sumadas las crecientes presiones económicas contra Rusia; Moscú parece estar decidido a continuar con la guerra, motivado por avances graduales que han tenido sus tropas en el territorio ucraniano.

Por otra parte, las exigencias de Rusia, para sentarse a la mesa de negociaciones y poner fin al conflicto permanecen inalteradas: el reconocimiento de los territorios que Moscú considera anexados, la desmilitarización del ejército ucraniano y un compromiso de Ucrania de mantener una postura de neutralidad en el futuro.

Hace unos días  Vladimir Putin dijo a la prensa reunida en el Kremlin: “Moscú está abierto al diálogo con la nueva administración de EE.UU” sobre Ucrania, pero enfatizó que “lo más importante aquí es eliminar las causas fundamentales de la crisis”. 

“En cuanto a la propia solución de la situación, quiero subrayar una vez más que su objetivo no debe ser una breve tregua, una especie de descanso para un reagrupamiento de fuerzas y un rearme para una posterior continuación del conflicto, sino una paz a largo plazo basada en el respeto a los intereses legítimos de todas las personas, de todos los pueblos que viven en la región”, afirmó el líder ruso.

 Quizás las medidas que implemente Donald Trump, si lo hace, no resulten tan dañinas para la economía rusa y el “Zar” Putin pueda continuar con una guerra que pensó que sería un paseo para sus tropas cuando invadió Ucrania el 24 de febrero de 2022 y en unos días cumplirá tres largos años de campaña.

          ¡Hasta el próximo encuentro…!

                                                            Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez

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