Victoria Vega
Acusados de indolentes, de “agachones”, por soportar las imposiciones y abusos de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG), este viernes 1 de noviembre un grupo de maestros estatales, agremiados a la sección 45, decidió poner fin a esa imagen manifestando su inconformidad ante los cobros injustificados de la SEG por presuntos adeudos de impuestos, que han dejado a muchos colegas, que son el principal sustento de sus familias, en una situación difícil.
Todo movimiento surge a partir de una situación particular, pero a medida que crece, nuevas demandas surgen. En el caso del magisterio guanajuatense, la demanda central sigue siendo el cese de estos cobros injustos, sin embargo, también se ha hecho evidente el hartazgo de los docentes ante un patrón que no respeta ni protege nuestros derechos, y que constantemente los vulnera. Durante los últimos seis años, hemos estado divididos entre las políticas educativas del estado y la federación, sintiéndonos acosados e indefensos, ante la indiferencia de nuestro sindicato.
Muchos maestros confiamos en que este sea el inicio de un movimiento amplio en defensa de nuestros derechos. El lunes 4 de noviembre hemos sido convocados nuevamente, esta vez para concentrarnos en la caseta de la central camionera. Para evitar represalias por ausentarnos de nuestras labores, se ha dispuesto que los maestros del turno matutino se manifiesten por la tarde, y los del turno vespertino, por la mañana.
La protesta sigue creciendo, y en cada municipio los maestros comienzan a organizarse a través de las redes sociales. En Irapuato, por ejemplo, ya somos casi 300 docentes organizados en un grupo de WhatsApp, dispuestos a acudir a la manifestación o apoyar en otros frentes. La escuela Rafael Barba, conocida como la escuela de Las Rosas, ha anunciado valientemente un cambio de actividades en protesta por los abusos de la SEG y el SNTE.
A pesar de que el miedo a represalias y sanciones sigue presente en muchos maestros, y de que el riesgo de descuentos por ausencias laborales es real, hay una esperanza creciente de que este movimiento prospere y trascienda los cobros injustificados.
La difusión de un video en el que el secretario general de la sección 45, profesor Juan Rigoberto Macías, ofrece acudir a los centros escolares para brindar asesoría a los maestros que sufrieron los descuentos, solo ha exacerbado los ánimos en su contra.
A Macías se le acusa de firmar un convenio con la SEG en el que acepta que se hagan estos cobros en parcialidades, para cubrir los presuntos adeudos con el SAT. En el video, un nervioso Macías lo niega y llama a presentar las pruebas que lo demuestren, pero lo cierto es que sigue sin brindar una explicación que nos satisfaga.
Ya nadie quiere saber de mesas de apoyo, esa etapa ya fue rebasada, los maestros ahora queremos la devolución de lo descontado y la garantía de que el aguinaldo no será vulnerado, como ha trascendido que se hará por parte de la SEG.
Mientras llega el lunes, la inconformidad se extiende y el movimiento toma fuerza. Los maestros se organizan, planean formas de lucha, toman decisiones.
A Rigoberto Macías se le exige que adopte una postura digna y convoque a una movilización generalizada que nos permita acudir a la protesta sin temor a represalias, como las que ya se ha hecho sentir en algunas delegaciones.
Parece, pues, que ya no se trata solo de protestar por los descuentos sufridos ni de proteger el aguinaldo, sino de ponernos de pie y de recuperar nuestro liderazgo como un gremio organizado, digno de respeto. El reto es mantenernos unidos.