Notimex/Ciudad de México.- Un equipo de cinco estudiantes de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM obtuvo el primer lugar en la Olimpiada Nacional del Conocimiento en la Ingeniería Civil 2018, organizada por el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM).
Los universitarios se alzaron con la victoria tras las seis eliminatorias preliminares regionales, lo que los llevó a la final disputada en el marco del 29 Congreso Nacional de Ingeniería Civil México 2018, en la que intervinieron 20 instituciones de educación superior públicas y privadas, divididas en cuatro rondas de cinco equipos.
Daniela Lucas Franco, José Manuel Piedras Salgado, Gonzalo Sánchez Guerrero, Juan Carlos Flores y Sergio Rafael Ortiz Blancarte respondieron una a una las preguntas de conocimientos generales sobre ingeniería civil y de cada especialidad: geotecnia, estructuras, hidráulica y ambiental, así como construcción y planeación.
“Es un concurso sencillo. Es un tablero con 25 preguntas que se clasifican en cinco áreas; en teoría engloban el contenido total de la carrera de Ingeniería Civil, y el certamen consiste en contestar de manera teórica, pero muy precisa", detalló en un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Las respuestas tienen un puntaje de 100 a 500 puntos de acuerdo a su complejidad”, explicó Sánchez Guerrero.
Para Ortiz Blancarte no sólo ganaron el certamen, sino una gran experiencia académica, “porque nos percatamos que los conocimientos que hemos adquirido en la facultad son muy sólidos”.
De acuerdo con los organizadores del certamen, a lo largo de las fases del concurso hubo un patrón a nivel nacional, en el que se evidenció que el área de planeación fue la que más se dificultó para la mayoría de los participantes.
“Esto es importante porque se dice que a México le hace falta planeación en proyectos de infraestructura”, refirió Juan Carlos Flores.
Al respecto, Daniela Lucas Franco mencionó que al país no le hace falta una obra en particular, sino un plan de desarrollo.
“Concentrarse en una sola obra es como querer deslumbrar con algo, lo que no resuelve los problemas, porque hay necesidades diferentes en cada parte del territorio.
“Se debe trabajar en un plan de vocación regional, desarrollar obras de infraestructura que beneficien las condiciones de las personas”, propuso.