Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez
Giovanni Sartori, sociólogo y politólogo italiano, nacido en Florencia- Italia, el 13 de mayo de 1924 falleció el 3 de abril a los 92 años. Era considerado en la actualidad uno de los principales politólogos del mundo, una gran casualidad, nació en la misma ciudad que Nicolás Maquiavelo el conocido autor de “El Príncipe” y fundador de lo que hoy conocemos como Ciencia Política, de ahí que podemos considerarlo su legítimo heredero intelectual.
Catedrático universitario en distintos países y entre los múltiples reconocimientos que recibió, en el 2005 se le otorga el premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales valorando su trabajo en la elaboración de la Teoría de la Democracia en la que ha estado presente “su compromiso con las garantías y las libertades de la sociedad abierta”.
En el 2015 el gobierno de México le otorgó la condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca. Sartori era muy conocido en nuestro país al cual visitaba asiduamente a dar conferencias y cursos, también grabó una serie para el Canal 22, en la que explicó sus lecciones sobre la democracia. Algo que le preocupaba mucho y solía repetir en los últimos tiempos: “Occidente está en peligro”.
En una de sus últimas conversación que sostuvo con ABC, hizo una serie de puntualizaciones sobre temas políticos contemporáneos que considero debemos analizar y reflexionar, tratándose el emisor de una personalidad mundial en su campo.
Hizo una dura crítica a Occidente por querer exportar la democracia a los países árabes: “La democracia no es exportable, sobre todo en los países islámicos, porque sus regímenes son teocracias fundadas sobre la voluntad de Alá, no sobre la voluntad del pueblo- Dios y pueblo son dos principios de legitimidad opuestos”.
Atacó duramente a Obama, recordó sus años de profesor en la Universidad de Columbia, a la que concurría el hoy presidente de los Estados Unidos. Allí impartía dos cursos que hubieran sido “muy importantes para él, uno sobre Teoría de la Democracia y otro sobre el Método y el Lenguaje en Política, pero no asistió a mis clases. Irónicamente Sartori dijo: “Si hubiera seguido mis cursos no habría hecho tantas estupideces”.
Con referencia a los conflictos actuales considera que: “Estamos viviendo una guerra de religión. Y yo digo que a la guerra se le responde con guerra, no con asambleas como hacen en las Naciones Unidas, que yo llamo desunidas”. Estos temas los trata el más brillante politólogo italiano en su último ensayo. “La carrera hacia ninguna parte. Diez lecciones sobre nuestra sociedad en peligro”.
“Occidente está en peligro”, replicó Sartori, ya que la guerra que enfrentamos es inédita, presenta cuatro características: terrorista, global, tecnológica y religiosa”. El extremismo islámico crece porque atrae a jóvenes de todo el mundo y su fuerza deriva de que se alimenta de fanatismo religioso. La guerra terrorista de Daesh es de una ferocidad que nuestra memoria histórica no recordaba. Es una guerra en que es secundaria la componente militar,
Se gana si sabemos reaccionar y no dudamos de nuestros valores y de nuestra civilización ético- política.
Consideraba que la Unión Europea se amplió a 28 países, pero no había una buena gestión. “Europa ha sido concebida como una entidad sin defensas económicas y, por tanto, fácilmente conquistable”. También su opinión reflejaba su inconformidad con el tema de la inmigración al Viejo Continente.
“La gran sorpresa ha sido que los musulmanes de tercera generación no solamente no se han integrado, sino que son los más rebeldes, porque no tienen trabajo, el Islam fanático los atrae y odian a Occidente. Europa creyó que esos inmigrantes serían integrados en la tercera generación, como ocurrió en Estados Unidos. Pero allí eran todos de procedencia europea y con la misma religión”.
Recordemos que una de las obras más destacadas de Sartori es el “Homo videns- La sociedad teledirigida” (1998), donde explicó magistralmente que el “Homo Sapiens”, un ser caracterizado por la reflexión dada su capacidad para generar abstracciones, se convirtió en “Homo videns”, que ve pero no piensa y a menudo no entiende. Ofrece en su obra ideas claras sobre el daño sistémico que la televisión y la videocracia le han proferido a la democracia.
Culpa a la televisión e Internet de “producir imágenes y cancelar los conceptos, atrofiando así la capacidad de comprender”. La especie humana atrapada por la televisión y más tarde por Internet, en un proceso indeclinable de sustitución de la mirada irreflexiva, ante la derrota del pensamiento. Especialmente del pensamiento crítico.
Aquí debemos tener presente que la mayoría de la población vive en la inmediatez, muchos urgidos por su subsistencia, por otra parte, todos sabemos que el vuelo del pensamiento crítico, no es un don generalizado. Para pensar no sólo se necesita inteligencia, sino también voluntad, perseverancia, disciplina, método, es mucho para la mayoría. Es más fácil, generalizar, creer, digerir lo ya elaborado.
De ahí que los nuevos medios puedan ser enemigos de la democracia. “La sociedad liberal democrática, está construida de abstracciones. No hay nada visible en los conceptos que nosotros hemos usado para construir la democracia liberal, Conceptos como el de justicia, por ejemplo”.
Y si “Occidente está en peligro” al decir de Sartori, pensamiento que comparto, están en peligro nuestros valores, nuestra forma de ser, sentir y gobernarnos. Está en peligro la democracia. Sólo sabiendo qué es la democracia, en qué consiste, cuáles son sus valores, pilares y fundamentos, sabremos qué podemos esperar de ella según el pensador italiano.
Giovanni Sartori fue un revolucionario, un inconforme, un Quijote cuyas obras seguirán siendo un referente del pensamiento contemporáneo indudablemente lo vamos a extrañar por su claridad de pensamiento y valentía cuando por ejemplo externaba refiriéndose a los liderazgos de la Unión Europea: “Estamos en manos de políticos ignorantes, que no conocen la historia, ni tienen cultura. Sólo se preocupan por conservar su sillón. Pasan el día escuchando la opinión del contrario y pensando en que respuesta dar le. Así no se construye nada”. Recordando a Bertold Brecht pienso que se va un “imprescindible”…
¡Hasta el próximo encuentro…!