Arturo Sánchez/La Jornada/Ciudad de México.- Debido a que la osteogénesis imperfecta es una enfermedad incurable y su tratamiento consiste en la inserción de clavos para dar mayor soporte a las extremidades y disminuir el riesgo de fracturas, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollaron un software que monitorea la velocidad y fuerza a las que se pueden someter los pacientes, lo cual podría contribuir a reducir el riesgo de fracturas en las piernas.
El proyecto forma parte de una investigación multidisciplinaria que realiza la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), Unidad Zacatenco.
Los autores del programa informático, que están dirigidos por María de Lourdes Cortés Ibarra, explicaron que inicialmente tomaron parámetros de jóvenes del equipo de taekwondo del IPN, debido a que por técnicas mal realizadas corren riesgo de sufrir fracturas, así que para medir la aceleración de las articulaciones con más movimiento colocaron tres pares de sensores: uno en la pelvis, otro en la rodilla y uno más en el tobillo.
En tanto, un grupo de trabajo de instrumentación y rehabilitación de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología (Upibi) construirá un modelo en 3D con un biomaterial denominado hidroxiapatita, mediante el cual simularán el peso y la fragilidad de los huesos de niños de seis a 12 años con osteogénesis imperfecta, con el cual realizarán las pruebas necesarias y evaluar el correcto funcionamiento del sistema antes de utilizarlo en la etapa clínica.
La afección genética, también conocida como enfermedad de los huesos de cristal, se caracteriza por el fácil rompimiento de los mismos. En México, de acuerdo con los investigadores, su prevalencia es baja y no hay estadísticas oficiales al respecto.
La fragilidad de los huesos de personas con osteogénesis imperfecta se debe a la mutación de los genes COL 1A1 y COL 1A2, relacionados con la producción de colágeno, que provoca un déficit en la producción de dicha proteína y como consecuencia menor densidad de masa ósea que las personas normales, lo que ocasiona que quienes tienen la afección en su tipo más severo sufran un sinnúmero de fracturas, incluso desde su formación en el útero.
Con este proyecto, el grupo de investigación obtuvo recientemente el primer lugar en la categoría de Ciencias de la Ingeniería del Nivel Superior en la ExpoCiencias Metropolitana 2017, por lo que merecieron una acreditación para participar en la exposición internacional EXPOCYTAR 2017, que se realizará en octubre en Argentina.