PARTICIPA GOROSITO EN HOMENAJE A MARIO BENEDETTI

Kuali/Isla Negra, Chile.-El poeta y escritor México-Uruguayo, Washington Daniel Gorosito Pérez, participó en el homenaje al escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo Mario Benedetti (1920-2020) conmemorativo a los 100 años de su natalicio, con la publicación de un poema y dos artículos periodísticos, uno referente a la estancia de Benedetti en la ciudad de Celaya, Guanajuato.

El poema “ MONTEVIDEO”, así como  los textos  MARIO BENEDETTI ENCONTRÓ EL PARAISO EN LAS CALLES DE CELAYA, y EL HAIKU “LATINOAMERICANO” DE MARIO BENEDETTI  de la autoría de Gorosito,  fueron publicados en el libro “Mario Benedetti entre montañas y amazonas” editado por Alfredo Asís poetas y niños del mundo.

www.Kuali.com.mx y kuali noticias de Guanajuato comparte el trabajo literario de nuestro colaborador el  Maestro Daniel Gorosito. Sumándonos al homenaje, los  cien años de Benedetti.

 

Washington Daniel Gorosito Pérez, Uruguay- México

MONTEVIDEO

“Montevideo es mi ciudad, fui para allí a vivir con cuatro años, y cuando estoy fuera siento nostalgia”. Montevideo, Mario Benedetti

vistes tu cuerpo de siglos, silencioso y gris.

Ciudad oxidada, el pasado es polvo.

En tus muros,
el pueblo hace poesía.

Anónimas angustias se desplazan,

miradas distraídas y lejanas,

la memoria germinando 
recuperando historias que nos pertenecen perpetua tristeza.

Puerto y tango llorón.

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MARIO BENEDETTI ENCONTRÓ EL PARAISO EN LAS CALLES DE CELAYA

Celaya, hermosa ciudad del Bajío mexicano, ubicada en la meseta central del país. Su nombre viene del momento de su fundación en que se le denominó “Villa de la Purísima Concepción de Zalaya”.

Este nombre en vasco significa “Tierra llana”. Nacida por mandamiento virreinal expedido en una fecha emblemática, un 12 de octubre de 1570, ha sido parte importante de la historia de México.

Durante la lucha por la independencia, sus calles vieron marchar encabezadas por el líder Miguel Hidalgo el 21 de septiembre de 1810, a las tropas insurgentes.
Posteriormente durante la Revolución Mexicana, del 13 al 15 de abril de 1915, esta tierra vio librarse la denominada Batalla de Celaya, en la que el general Álvaro Obregón triunfó sobre las tropas comandadas por el “Centauro del Norte”, me refiero a Pancho Villa.

En las últimas cuatro décadas del pasado Siglo XX, empieza a desarrollarse ocupando un lugar destacado en el área industrial, ganadera, agrícola y artesanal, además se transforma en un centro universitario de importancia en la región.

Ciudad donde nace un dulce típico del Estado de Guanajuato, la “cajeta”, esta palabra será el centro de nuestra historia. Se elabora con la mezcla de leche de vaca y cabra, y se puede degustar de diferentes sabores como, vainilla, nuez, coco o quemada.

En el Río de la Plata, región del continente americano de donde provienen los protagonistas de esta anécdota, a este dulce se le conoce como dulce de leche y la paternidad del mismo es una discusión permanente entre los pueblos hermanos de Uruguay y Argentina.

Corría el año 1967, cuando Mario Benedetti y Juan Carlos Onetti, viajan a tierras mexicanas a participar en el II Congreso Latinoamericano de Escritores.
Según el periodista Enrique R. Soriano Valencia, quien escribe en el periódico El Correo de Guanajuato la columna “Chispitas del lenguaje” dio a conocer una anécdota sobre la estancia de Benedetti y Onetti en México y la cajeta de Celaya.

La misma se la trasmitió don Gregorio Salvador en una entrevista, quien en ese momento era vicedirector de la Real Academia Española de la Lengua.
Comentaba el lingüista que el idioma unía a más de 400 millones de hispanohablantes y precisaba, que salvo pequeñas diferencias, casi siempre caen en lo gracioso, prácticamente no variaba el idioma español de país a país.

Ahí tiene el caso de la palabra cajeta, dulce típico de una ciudad de Guanajuato en México. Le voy a comentar una anécdota. Cajeta es una palabra absolutamente impronunciable en Uruguay, Argentina y otros países de esa zona.

Cajeta en esos sitios es el órgano sexual femenino, pero dicho con la mayor crudeza. Pues bien, viajando por México (...) llegaron a Celaya, Mario Benedetti y Juan Carlos Onetti. Ahí se toparon con grandes rótulos en su caminata por las calles celayenses, que anunciaban las más ricas cajetas, las más deliciosas cajetas del mundo, las más dulces cajetas. Admirados los dos escritores uruguayos, boquiabiertos contemplaban el desenfado para anunciar tan libremente una palabra censurada en su tierra.

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EL HAIKU “LATINOAMERICANO” DE MARIO BENEDETTI

Mario Benedetti sin lugar a dudas junto a su compatriota Juan Carlos Onetti, conformaron el “dúo” de escritores más importantes que ha dado el Uruguay en la segunda mitad del siglo pasado. Integrante de la llamada Generación del 45, escribió más de 80 libros que fueron traducidos
a 30 idiomas.

Cuentista, novelista, dramaturgo, muy acertado crítico literario, supo incursionar en el género poético con gran destaque. Justamente lo de este escrito rescata la experiencia del escritor oriental con el haiku.

El propio Mario Benedetti dijo en su momento no considerarse un “Haijin” (esta es la denominación en japonés que recibe quien escribe haikus) rioplatense. Recordemos que el haiku, tiene a su máximo expositor en el poeta japonés Matsuo Bashoo (1644- 1694) remontándose su origen el siglo XVI. La definición que Bashoo

dejara para la posteridad:
“Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento”. Aunque en cuanto a estilo decía:
“No sigas la huella de los antiguos
busca lo que ellos buscaron”.
El haiku tiene como temática la naturaleza, en castellano deben ser de 17 sílabas distribuidas en tres versos de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente, no llevan título y a pesar de su brevedad son poemas completos,
contienen el universo entero.
Asumiendo el “perdón” de Bashoo, Mario Benedetti consideró al haiku como un envase propio, aunque el contenido de los que gestara es inocultablemente latinoamericano.
Lo único japonés es la fidelidad a la estructura de lo que él llamó su “modesto trabajo latinoamericano”, en un tipo de poesía muy poco practicada en América Latina.
Una muestra de que Benedetti se introdujo en la pauta lírica apelando a sus propios vaivenes, inquietudes, paisajes, reflexiones y sentimientos la encontramos en los siguientes haikus de su creación:

Cuando Mario falleció a los 88 años de edad en su entrañable Montevideo el 17 de mayo del 2009, cientos de bolígrafos llovieron sobre su ataúd en el momento del entierro lo que no era más que la respuesta que le daba el pueblo uruguayo a uno de sus haikus:

Cuando me entierren por favor no se olviden de mi bolígrafo.

 

 

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